viernes, 22 de septiembre de 2017

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Ampliación del Parque Natural de los Alcornocales. Cádiz

El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto que amplía en 5.852 hectáreas el Parque Natural de Los Alcornocales, situado en las provincias de Cádiz y Málaga, a través de la integración de terrenos de gran valor ecológico localizados en nueve fincas públicas y privadas de los términos municipales gaditanos de Algeciras, Castellar de la Frontera y San Roque. La superficie protegida se incrementa así en un 3,5%, hasta alcanzar las 173.619 hectáreas.

La norma incluye también la aprobación de los nuevos planes de ordenación de los recursos naturales y de uso y gestión, que sustituyen a los desarrollados desde 2004. El primero de ellos, de vigencia indefinida, es el documento básico que distribuye y asigna los distintos usos y aprovechamientos de acuerdo con la capacidad de los ecosistemas, mientras que el Plan Rector de Uso y Gestión establece con detalle las condiciones del desarrollo de las actividades compatibles y determina las líneas estratégicas de actuación pública, con evaluaciones cada seis años.

La mayor parte de la ampliación del parque corresponde a la incorporación de las 1.400 hectáreas de la finca La Almoraima que aún quedaban fuera del territorio protegido, así como de las 1.302 del colindante monte público La Alcaidesa, propiedad de la Junta, y las 500 de la finca privada Dehesa del Guadalquitón. 

Los terrenos de la Almoraima, de titularidad estatal y situados en el término municipal de Castellar de la Frontera (Cádiz), tienen una superficie total de 14.113 hectáreas. El 90% de la misma ya se situaba en el parque y ahora se incluye el 10% restante, que presenta como principal valor ecológico su red de bosques de ribera y sus setos. 

El monte La Alcaidesa, situado en los términos de Castellar de la Frontera y San Roque, destaca por la presencia del alcornoque como principal especie arbórea, mientras que la Dehesa del Guadalquitón (San Roque) presenta la singularidad de albergar uno de los últimos alcornocales del litoral andaluz.

Los otros enclaves incluidos, a través del nuevo Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, son las fincas Botafuegos (monte de gestión pública situado en el término de Algeciras, 548 hectáreas); Pinar del Rey y Dehesilla (propiedad del municipio de San Roque, 349 hectáreas, y Majarambú (de titularidad autonómica y situado en Castellar de la Frontera, 233 hectáreas), además de Diente Borondo (de titularidad privada y ubicado en San Roque), Dehesa de Chapatal (privada, en Castellar de la Frontera) y Cerro del Moro (propiedad de la Junta, igualmente en Castellar de la Frontera).

Nueva planificación

Junto con la ampliación, los nuevos planes conllevan también modificaciones en la zonificación del espacio
protegido y la regulación de sus actividades y usos compatibles. Estos cambios, en consonancia con la Directiva Europea de Hábitats, reforzarán las medidas de conservación de algunas zonas y de sus aprovechamientos tradicionales. En los enclaves que se han incorporado, los planes prohíben o limitan todas aquellas prácticas que puedan afectar a los recursos y valores naturales del parque o perjudicar a las actividades económicas que ya existen. 

En líneas generales, el Plan de Ordenación de Recursos Naturales incrementa las denominadas zonas A y B (de mayores exigencias de conservación) y establece medidas para potenciar las actividades forestales y de uso público. También se simplifican los procedimientos y se introduce la comunicación previa del promotor, en sustitución de la autorización administrativa, para diversas iniciativas. Respecto a las prioridades de conservación, destaca la atención a los factores de amenaza derivados del cambio climático y los relacionados con la conectividad ecológica y la regeneración de ecosistemas. Alcornocales, quejigares, acebuchales y helechos recibirán una atención especial en el ámbito de la vegetación y especies como el águila imperial y el águila pescadora en el de la fauna.

El Parque Natural de Los Alcornocales, declarado en 1989, reparte sus 173.619 hectáreas entre los municipios gaditanos de Alcalá de los Gazules, Algar, Algeciras, Arcos de la Frontera, Benaocaz, Castellar de la Frontera, El Bosque, Jerez de la Frontera, Jimena de la Frontera, Los Barrios, Medina Sidonia, Tarifa y Ubrique, así como el malagueño de Cortes de la Frontera.

El principal valor ecológico de este territorio es el alcornocal que alberga, el más grande de la Península Ibérica y el mejor conservado del mundo. Acompañado por quejigos, robles melojos, pinos negrales y encinas, a este bosque se suman las últimas reliquias de vegetación subtropical que sobreviven en el continente europeo, con especies exclusivas de helechos y musgos que crecen al abrigo de profundos y estrechos valles.

Área privilegiada de paso para las aves migratorias por su proximidad al Estrecho de Gibraltar, el parque acoge también más de 80 especies de rapaces, entre águilas, azores, gavilanes, halcones, buitres y cernícalos. En los cursos fluviales destaca la presencia del mirlo acuático, el martín pescador y el avión zapador, mientras que la abundante fauna cinegética presenta la singularidad del corzo, que tiene en Los Alcornocales su distribución europea más meridional.

El principal recurso económico de la comarca viene de la extracción del corcho en más de 120.000 hectáreas de alcornocal (la mitad de la superficie de este tipo de bosque en Andalucía). Destacan también los aprovechamientos relativos a la caza mayor, la ganadería, la artesanía, la guarnicionería y la gastronomía. 

Dentro del ámbito territorial del Parque Natural de los Alcornocales, designado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona Especial de Conservación (ZEC), se localiza asimismo el Monumento Natural Cañón de las Buitreras. Los valores naturales y patrimoniales de la zona y su papel relevante en los flujos ecológicos entre Europa y África propiciaron también su reconocimiento por parte de la Unesco, que en 2016 lo integró en la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo.

lunes, 18 de septiembre de 2017

La casa del Molino de Cádiz

LA CASA NOBLE DEL MOLINO HARINERO DEL SIGLO XVII

En las ultimas semanas se ha difundido una campaña difundida tanto por German Garbarino como por Eugenio Belgrano (con cierta polémica según parece y que puedes ver dicho enlace en la caja de comentarios) así como por otros amantes del patrimonio histórico, en defensa de una finca gaditana donde un grupo cooperativo de G. F. que tiene varios proyectos entre manos en la ciudad de Cadiz situado en Ramón de Carranza y Barrocal así como sus promociones en el Campo del Sur y Vea Murgia pero la denominada en la calle Cervantes y, según parece, por lo que tienen proyectado e indicado en su pagina web "El edificio consta de cuatro plantas (planta baja más tres). Al ser una construcción totalmente nueva se ha buscado la integración en el entorno urbano del Casco Histórico de Cádiz" tiene pinta como denuncia Eugenio Belgrano y German Garbarino que conllevaría la destrucción de la anterior edificación, una casa noble con restos de un molino harinero urbano del siglo XVII.

Fotografía de German Garbarino
Fotografía de German Garbarino
Así pues, dicha edificación se construyó en la época dorada de la molinería que tuvo lugar entre los siglos XVI y XVIII, y es mas, por aquellas fechas había ni mas ni menos en la Península Ibérica que unos seis mil molinos harineros y al menos otros trescientos artefactos hidráulicos.

Los molinos son, en teoría, un mecanismo sencillo pero de preciso funcionamiento, la maquinaria se compone de dos piedras: una móvil, llamada corredera o volaera y otra fija o solera debajo. Cada una viene a pesar unos dos mil kilogramos.

Fotografía de German Garbarino
Las muescas o dibujos grabados en ambas piedras son de máxima importancia, pues trituran y aventan la harina. El excesivo roce las pule, por lo que es necesario limpiarlas de vez en cuando. Al picar con una lima de acero las estrías, saltan minúsculas partículas metálicas que ennegrecen las manos. Para izarla se usa la cabria, aunque en su manejo se impone la habilidad mas que la fuerza.

La provincia de Cadiz siempre ha sido una potencia mundial en la importación y en la transformación del trigo en harina desde tiempos inmemoriales gracias a nuestro puerto pero la provincia también ha tenido una gran tradición molinera en localidades como Conil de la Frontera, Grazalema, Vejer y el Bosque donde todavía se puede ver un Molino al estilo de la Sierra de Cadiz y donde se elaboran molletes, al estilo de la Sierra de Cadiz y pan de pueblo.

Así pues, la ciudad gaditana por su incapacidad geográfica para producir trigo, tenia que exportarlo y la transformación de harina se hacia en los molinos, generalmente hidráulicos pero también, como se puede ver todavía en la finca de la calle Cervantes, por otros medios como se podría ver en el molino harinero urbanos.

Efectivamente, el crecimiento demográfico de la ciudad de Cádiz en ese periodo de esplendor era enorme, con cerca de 75.000 habitantes a finales del siglo XVIII y considerada como la cuarta ciudad de España mas importante y poblada de la piel de toro. Ademas, tenemos que sumar la pujanza del resto de municipios de la bahía gaditana, haciendo a la provincia de Cadiz, la mayor conurbación de la España de la época.

Así pues, para controlar todo esto existía la Alhóndiga gaditana y los comerciantes de grano que regulaban y controlaban el mercado de grano, sobre todo, en el siglo XVIII ya que por estas fechas la capacidad de la alhóndiga gaditana era realmente importante puesto que a mediados del año mil setecientos podía albergar más de 50.000 fanegas de trigo.

Fotografía de German Garbarino 
Teniendo en cuenta que una parte del trigo y de la harina consumida por los panaderos gaditanos procedía de la alhóndiga, y otra parte de los compradores de granos establecido en la ciudad, se puede indicar que las cifras de venta de trigo y harina de la alhóndiga con las de consumo de trigo de la población gaditana en el último tercio del siglo XVIII puede estimarse en 219.000 fanegas anuales en 1768 y 265.000 en 1798.

También otras poblaciones como Chiclana y El Puerto de Santa Maria tenían un transporte fluvial donde la burguesía gaditana almacenaba en sus fincas de Chiclana grandes cantidades de cereales para irse suministrando durante todo el año o especulando en época de escasez, tanto a la población gaditana como a las embarcaciones. Algunos de estos almacenes todavía se pueden ver en la ciudad chiclanera.

Pero volvamos a la finca de la calle Cervantes, según parece, el edificio pertenencia a D. Benito Cuesta que entre otros tenia la finca de la calle Sagasta esquina Callejon del tinte (otro edificio que también esta en venta desde hace años desde que un banco se hizo con la propiedad de la misma).

Según parece, por la información recabada, el edificio ha pasado por los siglos sin que prácticamente hayan alterados su fisonomía original, solamente algunas intervenciones para adaptar la estructura a viviendas o en otras estancias subterráneas o en el sótano, donde el Sr. Benito Cuesta, localizó las estructuras de moliendas semienterradas, en muy buen estado de conservación así como solerías originales y otros elementos destacables propias de la industria del siglo XVII.

Según cuenta Eugenio Belgrano German Garbarino"Existe entrada por el portal de la finca de la calle Cervantes nº 5 (Casa del Molino), que da paso a un largo pasillo o callejón descubierto, que finaliza en un amplio patio, igualmente descubierto, el cual dispone de distintas estancias. Las situadas al final de dicho callejón pudieran ser parte de los almacenes de grano y en ella en su subsuelo existe diversas estructuras tipo cisternas. Mientras las situadas a la izquierda del patio, conservan hoy en día, los pesebres de madera y pavimento original de piedras de bolos, típicos de la época".

Fotografía de German Garbarino
Así pues, también indica Belgrano Garbarino"La finca de Cervantes nº 7, Casa del Molino, presenta fachada típica del siglo XVII, bajo, primera planta noble y segunda, rematada condecoración de tejas. La finca noble, cuenta con la típica entreplanta o zona de oficina que da su servicio a la fachada trasera del edificio, no siendo visible desde la fachada principal. La puerta de entrada a la finca de gran formato y detalles de hierro como tirador y bocallaves, así como bisagras del siglo XVII".

Resulta muy interesante el lujo y la riqueza de dicho molino por lo que Belgrano Garbarino cuenta a continuación. "Esta da acceso a una segunda puerta de cuarterones, que a su vez da paso al patio principal (la solería original ha quedado oculta bajo una solería de mármol colocada en los años 90) el patio de divide en varias estancias en las cuales se encuentran estancias del molino del Siglo XVII y otras instalaciones. Hacia el frente de la segunda puerta se encuentra la escalera principal, con un amplio arco formado de ladrillos colorados, tapados por diversas capas de cales, de amplio formato y escalones ocultos, bajo solería moderna".

Gráfico elaborado por German Garbarino.
Así como, en estos otros detalles donde se apreciaba el lujo y la elegancia de la finca "Desde la primera planta se da paso a diferentes estancias que conservan las divisiones originales, portaje de época, solería de barro cocido y forjados de maderas y barro del siglo XVII. A la segunda planta se accede desde unas escaleras de huellas de madera, típicas de las casas de Cádiz del Siglo XVII y posterior, siendo de época original, las estancias que dan a la fachada principal, bien conservadas, para la época y de fractura igual a las de la primera planta en cuanto a la conservación de portaje, solerías y cubiertas del siglo XVII".

Y continua con la descripción de la finca "Tiene vista a puerta de cuarterones del siglo XVII que da acceso a la entreplanta del edificio, la cual conserva impostas de una pequeña cocina de leña. El barandal hacia la primera planta es de madera, aunque las diversas capas de pintura no permiten ver el tipo, su fractura es típica del siglo XVII de Cádiz. Una vez en primera planta se puede observar las galerías con rejas de forja de la misma época, aunque parte de la galería ha sido ocupada por construcciones de diferentes épocas, claramente identificables".

Sin embargo, aunque en Cadiz es muy típico los molinos de marea en San Fernando, Chiclana, Puerto Real y El Puerto de Santa Maria, resulta curioso poseer un molino harinero en la ciudad y después de leer esta entrada la importancia que también tuvo la ciudad en el comercio y la distribución internacional del trigo y la harina desde el siglo XVI.

Tienen que ser lo historiadores y los profesionales quien investiguen el origen de este molino harinero olvidado en Cadiz y comprobar su importancia histórica antes de meter la pala y que no nos pase como muchos otras edificaciones gaditanas ya perdidas o con intentos de perderse como el Arco de la Rosa que si no fuera por un gaditano que dio la denuncia se hubiese perdido para siempre pero de esto ya lo contaré en otra entrada.

PARA APOYAR LA INICIATIVA DE EUGENIO BELGRANO Y GERMAN GARBARINO PUEDE PINCHAR EN ESTE ENLACE PARA MAS INFORMACIÓN. Y PARA FIRMAR LA PETICIÓN REALIZADA POR GERMAN GARBARINOPUEDES PINCHAR EN ESTE OTRO ENLACE.

martes, 12 de septiembre de 2017

Medina Azahara es propuesta para la Lista del Patrimonio Mundial.



Ayer se oficializaba la noticia: El consejero de Cultura y la alcaldesa de Córdoba anuncian la puesta en marcha de un consejo social para implicar a la ciudadanía

Ya había sido anunciado cuando la cordobesa Rosa Aguilar era responsable de la Consejería de Cultura. Y el nuevo Consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez Bermúdez, nada más hacerse cargo, retomó la iniciativa y la ha apoyado.

Por tercera vez, la ciudad de Córdoba presenta su candidatura para que un nuevo sitio sea incluido en la Lista del Patrimonio Mundial después de haber sido incluídos la Mezquita (año 1984) y el Centro Histórico de la Ciudad, el Barrio de la Judería (1994).

Esta información, por una parte, me ha llenado de alegría y satisfacción por las vinculaciones que tengo con esta ciudad: once años de trabajo allí y dos hijos cordobeses. Estaba allí y colaboré en todo lo que pude desde mi responsabilidad institucional.

Sin embargo, me trae una frustración: desde que volví a Cádiz, de una y otra forma, mediante la Fundación ¡Por el Futuro de la Bahía de Cádiz y desde el Ateneo de Cádiz, he estado presentando iniciativas y trabajando para que también la ciudad de Cádiz, su recinto histórico fuera incorporado a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Pero he llegado a la conclusión de que ni la sociedad gaditana ni sus gobiernos municipales, antes el del Partido Popular y ahora el de Podemos + Ganemos, han calibrado lo importante que era iniciar todo este proceso y alcanzar la declaración por pare de la UNESCO.

Otra vez la ciudad de Cádiz vuelve a perder el tren. Lo dije en mi primera etapa de trabajos y lo vuelvo a decir ahora. Lo siento.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Plan estratégico para el Patrimonio de la ciudad de Cádiz

Hace unos días la prensa local informaba que por la Concejalía de Patrimonio del Ayuntamiento de Cádiz se estaba preparando un "Plan estratégico para la recuperación del patrimonio histórico de Cádiz"

Hace ya más de veinte años, cuando como Presidente de la Fundación ¡Por el Futuro de la Bahía de Cádiz! promovía actuaciones con los socios de esta Fundación para la declaración de la ciudad de Cádiz como Patrimonio Mundial por la UNESCO en varios artículos en la prensa local escribí sobre el valor cultural, social, económico,  que la conservación, restauración, y puesta en valor el patrimonio histórico podría representar para la ciudad de Cádiz así como su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Me produjo satisfacción que el gobierno local de la ciudad acometiese esa tarea. También me entraron las dudas. ¿No sería que con el anuncio de la elaboración de ese plan se estuviese intentando ocultar y hacer olvidar de la real situación del patrimonio?

Y he aquí en estas imágenes el reflejo de la real situación de los restos arqueológicos de los parques 

Pero ... ¿cómo está el patrimonio arqueológico de la ciudad? Estas son las imágenes que he capturado de los parques arqueológicos de la ciudad: los parques Erytheia y Kotinoussa.



























Estos restos pertenecen al acueducto romana de Cádiz. Pero no hay ni una indicación sobre ello. Uno de los más largos de España. Más información en https://es.wikipedia.org/wiki/Acueducto_de_Gades

Y a su lado estos otros restos. ¿De dónde proceden? Ni la más mínima indicación.



viernes, 1 de septiembre de 2017

Y otro paseo por la ciudad

No era mi intención "disparar fotográficamente" a muchas cosas. Pero no pude dejar de hacerlo en lo siguiente:
También han puesto bolardos en el paseo marítimo a
la altura de la Residencia del Tiempo Libre.
 ¿No nos estaremos pasando en Cádiz
un "pelín"?
¿O es que los Cuerpos de Seguridad tienen motivos suficientes para ponerlos?

Una esquina de la Residencia del Tiempo Libre por la calle Muñoz Arenillas.
La Residencia se cerró porque, alegaron, había riesgo de derrumbe
 o desprendimientos. De esto, si no mal recuerdo hace ya más de diez años.
Parece ser que ya la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento
tienen más o menos un acuerdo de forma que antes de fin de año será ya
definitivo. Por esta esquina ya ha empezado a derrumbarse.
¿Llegará a final del año?

En este Jardín ¡dichoso él se han recogido las hojas caídas!
Otro día le tocará a otro afortunada jardín. Más cuidados ...
ya me parece difícil. 


Y al pasar por el Jardín de junto a la iglesia
de San José encuentro estas dos figuras.
Lo lamentaremos cuando caiga y se desgracie
alguno de los niños o de los mayores
que por él pasan

jueves, 31 de agosto de 2017

Otro paseo por la ciudad de Cádiz

Así estaba el mar, la mar esta mañana.

Este cartel anuncia una obra de emergencia que debía ejecutarse en mayo del 2016. Han pasado ya catorce meses, un año y dos meses y el cartel sigue. Se nota que ni los Concejales ni sus magníficamente bien remunerados asesores salen a las calles de la ciudad y toman nota de todos estos abandonos.

Mi querido Paseo del Vendaval que da nombre a este blog.
Cuantas veces pasé por aquí, de ida o de venida, cuando aún estaba en activo!

Y los jardines del Paseo del Vendaval,
 como otros jardines de la ciudad, sin cuidad, en abandono.

Calle del Barrio de Santa María. Es muy típica. ¿Cual es?



Obras de restauración de la torre de la iglesia de San Agustín.
Aunque pretendí enterarme en el letrero
 no ví ni quién ni por cuanto se financia esta obra de restauración.


Los sintecho aún siguen aquí.