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martes, 12 de mayo de 2015

Radiografía urgente de Cádiz. La ciudad que se encontrarán.

Llegado el tiempo de las elecciones se hacen cábalas sobre la candidatura que las ganará y las probables alianzas que se han de hacer para gobernar. Situándome al margen de este uso, voy a intentar radiografiar a grandes rasgos pero fundamentales la ciudad, Cádiz, que la candidatura o candidaturas que formen el gobierno municipal se van a encontrar.
El primer dato es que la ciudad de Cádiz pierde habitantes constantemente. En los años que llevamos del siglo ha pasado de los 140.061 del año 2000 a los 121.739 de enero del año 2014, es decir, una pérdida de 18.322 habitantes. Más de mil habitantes por año. La capital de Cádiz fue creciendo constantemente desde el año 1900 hasta el año 1981 en que alcanza los 157.766 habitantes; se mantiene alrededor de esas cifras hasta el año 1995, año en que inicia la continuada pérdida de población que aún no ha terminado.
Y esta “sangría” que viene padeciendo esta ciudad por la pérdida de habitantes, aparece más grave si se analizan los grupos de edad en los que esa pérdida se produce. Entre los años 2009 y 2014 casi 2000 gaditanos “desaparecen” en los grupos de edad de menos de 20 años; 4.729 habitantes en el grupo de edad de entre 20 y 35 años y 688 habitantes entre los comprendidos entre los 35 y 65 años de edad. Pierde, pues,  sus habitantes más jóvenes, los que están en edad de casarse y reproducirse con más hijos, entre los que están en edad de trabajar y aportar riqueza, progreso y bienestar al conjunto de la ciudad. Sólo gana habitantes en los grupos de más edad, en los de 65 años y más. Los que ganen las elecciones se tendrán que plantear que de seguir así esta ciudad no sólo envejece sino que va camino de convertirse en un “asilo de ancianos”, en “ciudad para viejos”.
Por aportar un dato positivo es que, a pesar de la pérdida de habitantes y de la pérdida de habitantes en los tramos de edad más joven, el nivel de estudios en la ciudad crece: ha bajado en casi siete mil los gaditanos que “no saben leer ni escribir”; son más de dos mil los que tienen estudios de EGB, ESO, FP 1 y FP 2 y Bachiller Superior y han aumentado en casi 1500 los que tienen estudios universitarios.
Por otra parte, además de perder población, población joven y población en edad de trabajar, la ciudad pierde afiliados a la Seguridad Social, es decir, gente que está trabajando y cotizando. Entre el año 2009 ha perdido más de seis mil afiliados a la Seguridad Social, siendo la mayor pérdida la de  6.559 afiliados al Régimen General y otros 95 en el Régimen Agrario. Solo aumentan los cotizantes al Régimen de Hogar, al Régimen de Trabajadores del Mar. Los Autónomos en la ciudad  sólo han aumentado en 61 afiliados.
Y por último un tercer rasgo de esta radiografía urgente de la ciudad de Cádiz: el desempleo, el paro. Si la ciudad ha perdido un total de 14.241 habitantes entre los años 2000 y 2010, principalmente en los grupos de edad entre los 20 y 35 años y entre los de 35 y 65 años, un total de más de cinco mil habitantes (5.417), la lógica consecuencia sería que el desempleo se redujera. Sin embargo, no ha sido así. El paro en la ciudad ha aumentado constantemente: entre el año 2009 y el 2015 el desempleo registrado total ha aumentado en 3.644; 2157 hombres más y 1487 mujeres más parados y paradas.
De este problema del paro los gaditanos son conscientes; no así, me parece, de las anteriores pérdidas. En una de las encuestas preelectorales recientemente publicada el 94,5% de los encuestados considera que el principal problema de la ciudad es el paro. Mes a mes la provincia de Cádiz encabeza las estadísticas del paro en todo el país y en la Unión Europea, y su capital, Cádiz,  se sitúa al frente de la misma.

Con un sociedad, la ciudad de Cádiz, que presenta estos tres rasgos de gran gravedad como son la pérdida continuada de población precisamente en sus tramos de edad más dinámicos y con más capacidad de aportar economía, progreso y bienestar, la pérdida de hombres y mujeres cotizantes en la Seguridad Social y los permanentes índices de desempleo, algo urgente y radical se ha de hacer. Lo que se ve y se escucha de los dirigentes políticos es que cuando los datos van mal se los achacan a los del otro partido y cuando van bien se los apuntan a sí mismos pero ni en un caso ni en otro aportan las adecuadas soluciones. Y la ciudad requiere una urgente solución de los que la van a gobernar a partir de los resultados de las próximas elecciones. Pienso que como hay “asuntos de interés nacional” que requieren el concurso de todos los agentes, sociales y políticos, también hay “asuntos de interés ciudadano” con idénticos requerimientos. 

(Publicado en elplural.es)

miércoles, 1 de octubre de 2014

El 1 de octubre se celebra el día mundial de las personas de edad que en este año 2014 cumple su 24º edición.
Las Naciones Unidas en esta ocasión han acuñado el emblema “Sin olvidar a nadie: promover una sociedad para todos”. El Secretario General ha subrayado la importancia de comprender el cambio demográfico en relación con el desarrollo sostenible y que estas dinámicas en la población son claves en los retos que el mundo tiene que afrontar en este siglo XXI. Obviar a las personas mayores significa ignorar al 20% de la población en 2030, año en el que se alcanzará la paradoja de más personas de 60 años que niños de 10 años. Este cambio se verá aún más acrecentado en el mundo desarrollado. En palabras de Ban Ki-Moon, si nuestra ambición es “construir el futuro que queremos”, debemos tener en cuenta a este conjunto de personas que llegarán a ser 1,4 millones en 2030.

domingo, 23 de junio de 2013

Tres mil menos. Cádiz se vacía.

"24 de junio de 2013. Mañana lunes concluye el plazo de presentación de ofertas para la contratación de la obra de ejecución del proyecto de finalización de la futura sede de la Escuela Superior de Ingeniería (ESI), en el campus de Puerto Real. ....

Pues bien, con la marcha de Ingeniería a Puerto Real, la Universidad deberá enfrentarse a una nueva reordenación de espacios en el Campus de Cádiz .....Es un asunto que afecta a la ciudad, pues la salida de esas miles de personas del Campus se notará en el entorno de las sedes de la ESI. Repercutirá económicamente a comerciantes y hosteleros de la zona, además de a los propietarios de viviendas que alquilan sus casas a muchos de estos universitarios.....En algo más de un año, más de 3.000 alumnos dejarán de moverse por la zona que rodea al edificio de la calle Chile ...."

Los párrafos anteriores han sido copiados de los información que publica el Diario de Cádiz bajo el título de Cuando se vayan 3.000 estudiantes. 
Los que un día decidieron ir trasladando los recintos universitarios fuera de la ciudad no tuvieron en cuenta, ignoraron las funestas consecuencias económicas, sociales, humanas ... que esa decisión iba a tener para el conjunto de la ciudad de Cádiz. 
Con hechos como éste, consecuencia de otros anteriores en la misma línea, la ciudad se está convirtiendo en un "Centro de día" para jubilados sin dinamismo, sin vitalidad, mortecino ... en espera de la muerte próxima segura: ciudad universitaria sin Universidad ni universitarios; ciudad de comercio sin compradores; ciudad ...


viernes, 14 de diciembre de 2012

Las siete plagas de los pensionistas


LAS SIETE PLAGAS DE LOS PENSIONISTAS

LAS SIETE PLAGAS DE LOS PENSIONISTAS
Hace un par de meses se comentaba en estas mismas páginas que el gasto en pensiones en España, medido en euros por habitante, era algo menos de la mitad de lo que, como promedio, se gasta en la Unión Europea. Se añadía que en la escala de los veintisiete países que forman la UE nos cabía la vergüenza de ocupar el tercer lugar en cuanto a la proporción de pensionistas en riesgo de pobreza. En suma, en términos comparativos podemos decir que nuestros gobiernos maltratan a las personas mayores, al menos en materia de pensiones.
Pese a que, en correspondencia con esta situación, gastamos también menos en porcentaje del PIB, los dirigentes de varias instituciones europeas y mundiales están empeñados en amargarles la vida a los pensionistas por aquello de la sostenibilidad futura del sistema y por la austeridad del presente. Entre los argumentos que esgrimen está el aumento de la esperanza de vida. Unida al problema del desempleo y a la disminución de los ingresos por cotizaciones, la idea que se les ocurre es la más fácil y antisocial: elevar la edad de jubilación y reducir la cuantía de las pensiones.

El Gobierno del Partido Popular comparte plenamente tal idea y está encantado de recibir munición ideológica para continuar con su afán por los recortes de derechos y prestaciones a la población, que en el caso de los pensionistas se ha convertido en enfermizo. Hasta el punto que cabe preguntarse si, por esas trampas que a veces nos juega el subconsciente, algunos de sus asesores estén propiciando medidas para revertir el crecimiento de la esperanza de vida. Pues en términos macroeconómicos, que parecen ser hoy la medida de todas las cosas, es evidente que entre las posibilidades de reducir el gasto está no sólo retrasar la edad de jubilación y bajar su coste, sino en adelantar la edad media de los entierros.

Sobre los pensionistas, lo de Rajoy y sus ministros es como lo de las famosas plagas bíblicas. Parece que fueron siete.

La primera sería la no revalorización de las pensiones, obligación legal que incumplen y que servía para compensar las desviaciones en la previsión de inflación. Supone que por tercer año consecutivo pierdan poder adquisitivo. Irrita que, encima, en el Real Decreto-ley que oficializa su decisión afirme que “el actual Gobierno ha demostrado desde el comienzo su compromiso con la revalorización de la pensiones”. Se ve que el compromiso es empeorarlas.

La segunda plaga ha sido gravar con un 10 por 100 la adquisición de los medicamentos. Aunque se haya fijado hasta ocho o dieciocho euros al mes el máximo a pagar, basta pensar que las tres cuartas partes de las pensiones están por debajo de los mil euros para entender que, aunque aparentemente modesto, es un nuevo mordisco a la pensión. Sobre todo si se le añade la desaparición de más de cuatrocientas medicinas de uso corriente que, si los afectados se las quieren seguir administrando, tienen que pagarlas íntegramente.

A lo anterior habría de sumar la amenaza de implantar el pago de un euro por receta, medida de tufo confiscatorio ya aplicada por la derecha catalana a la que parece decidida a imitar la Comunidad de Madrid. Quienes conocen el promedio de recetas que se les prescribe a las personas mayores saben que sería un recorte que, en no pocos casos, podría resultar hasta disuasorio para acudir al médico.

La tercera ha sido la hibernación de la Ley de Atención a las Personas en Situación de Dependencia, cuyos beneficiarios son en su inmensa mayoría pensionistas de mucha edad y escasos ingresos, así como el recorte o cese de ayudas y prestaciones a familiares y cuidadores.

La cuarta está en la fiscalidad. En una doble dirección. Por una parte, la merma derivada del aumento del IRPF. Por otra, mucho más lesiva para la mayoría de los pensionistas, el incremento del IVA. Por sólo poner un ejemplo sobre el efecto que, no sólo por impuestos, está teniendo el encarecimiento de los precios para la cesta de la compra de los pensionistas, digamos que el capítulo de calefacción, alumbrado y distribución de agua ha crecido el 10,8 por 100 en los últimos doce meses.

La quinta plaga es todo lo que estamos presenciando con los recortes del gasto, reducciones de personal y privatizaciones en el Sistema Nacional de Salud. Innecesario decir que supone el empeoramiento de la calidad de este servicio esencial. A quienes más afecta cualitativa y cuantitativamente es a las personas mayores.

La sexta podría ilustrar la decisión, tomada tiempo atrás, para que los parados de forma involuntaria pudieran acogerse a la jubilación anticipada. Debían tener más de 52 años, cobrarían subsidio y cotizarían por el 125 por 100 de la base mínima de cotización a la Seguridad Social. La reforma del Gobierno ha sido que el mínimo de edad pasara a ser de 55 años y la cotización sólo del 100 por 100 de la citada base mínima. Repercute negativamente, no hace falta decirlo, en la cuantía de la pensión que, de no encontrar empleo, percibirían a partir de los 61 años.

Pues bien, la séptima plaga está incubándose ahora y consiste en que la edad mínima para la jubilación de esos parados involuntarios se retrase más allá de los 61 años. En otras palabras, se trata de ampliar el periodo con esa baja cotización, lo que haría aun más reducida la cuantía de su pensión.

La verdad es que sobran los comentarios.
Julián Ariza Rico

Publicado en Fundación Sistema

Mayores a la calle


Tradicionalmente, los jubilados y mayores han sido sectores de población poco activos políticamente, por lógicas razones de edad, salud y perspectivas vitales. Los jubilados, en este sentido, suelen vivir con cierta tranquilidad los últimos años de su vida, incluso en aquellos países en los que la cuantía de sus pensiones es un tanto parca, como es el caso de España.
De hecho, en España la insuficiencia de las inversiones en gastos sociales, en general, y en pensiones de jubilación, en particular, da lugar a que las tasas de pobreza en los hogares de personas de más de 65 años sea prácticamente el doble que la media de población, llegando a afectar a casi el 40% de estos hogares. Así, en la curva de pobreza en España se hace notar la mayor incidencia de las situaciones carenciales en los menores (familias numerosas y monoparentales) y en los mayores (Vid. gráfico 1).

Grafico

A partir de estos hechos, resultan muy significativos los movimientos de solidaridad y de protesta que están surgiendo entre determinados sectores de mayores, que en ocasiones no dudan en protagonizar iniciativas llamativas de movilización y protesta en apoyo a las reivindicaciones de los jóvenes del Movimiento 15-M y similares. La propia forma en la que se autocalifican algunos de estos mayores –“yayoflautas”- resulta bastante expresiva de la manera en la que entienden su situación y su actitud solidaria con aquellos jóvenes críticos y poco convencionales que suelen ser calificados de manera peyorativa.

Bastantes personas de las generaciones jubiladas y de las que ahora están llegando a la jubilación participaron en su día en los movimientos vecinales, sindicales y políticos que intensificaron su activismo en los años finales del franquismo y en los inicios de la Transición Democrática. Muchos de ellos vieron reconocidos derechos y oportunidades que no tuvieron otras generaciones anteriores, y ahora tienen pensiones, que aunque están entre las más bajas de Europa y están sometidas a congelación, al menos constituyen un ingreso seguro. Lo cual, en el actual contexto de paro y precarización, es un valor importante. De ahí que, proporcionalmente, en los dos últimos años –aun sin subir sus ingresos- muchos jubilados se encuentren comparativamente en una situación mejor, e incluso dispuestos a ayudar a otros miembros de su familia que están en paro y/o en situaciones límite.

A partir de esta situación, se entiende que la pasividad y atonía política y social que suele acompañar a la vejez, en estos momentos se esté trocando en una mayor disposición a la movilización política y social, hasta el punto, por ejemplo, que en España casi el 30% de la población mayor de 60 años manifiesta que están muy de acuerdo o bastante de acuerdo con las reivindicaciones y propuestas del Movimiento 15-M. Acuerdo que, lógicamente, es mucho mayor comparativamente entre los menores de 30 años (en torno al 55%) (Vid. gráfico 2).

Grafico

Tales hechos y tendencias evidencian que los problemas de exclusión social, precarización laboral y de desafección-frustración política que se están intensificando en sociedades como la española tienen un fuerte componente de transversalidad sociológica y cultural. Es decir, no son solo movimientos de los jóvenes, o de los que están más excluidos, sino que abarcan de facto a otros sectores que se sienten solidarios. O lo que es lo mismo, son movimientos que conciernen a familias enteras, incluyendo padres y abuelos. El hecho de que estos últimos tengan más tiempo para idear, preparar y practicar acciones de protesta llamativas, plausiblemente tenderá a darles más visibilidad pública y, por lo tanto, contribuirá a transmitir la imagen de que estamos ante movimientos socio-políticos transversales y de mayor alcance, que no cuestionan solo un aspecto concreto y coyuntural de la problemática social, sino que apuntan hacia asuntos más generales y más de fondo.
José Félix Tezanos

Publicado en Fundación Sistema

viernes, 12 de noviembre de 2010

Modernización del Estadio Municipal de Cádiz

 He tenido muchas dudas para titular este comentario. Podría haber puesto: JUBILADOS AL SOL o NO HAY OBRA MUNICIPAL SIN SUS JUBILADOS o LOS JUBILADOS VIGILAN o CUÁNTOS JUBILADOS HAY POR OBRA EN CÁDIZ?

 Seguramente que habrá títulos mejores y más adecudados y graciosos. Pero ahí están, en esta y las otras obras, los jubilados toman el sol y controlan la obra.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Los mayores e Internet

Posted: 10 Nov 2010 02:03 AM PST
Llegados a una edad, las personas comienzan a recibir avisos de múltiples frentes que le recuerdan su proximidad con la denominada Tercera Edad. Esta época dorada llega para muchos acompañada de la jubilación, un periodo de ocio y libertad para disfrutar de la vida. Los mayores van formando en mayor medida parte del día a día de Internet y conviene que les tengamos en cuenta.
Un estudio elaborado por Pew Internet apunta que entre abril del 2009 y mayo del 2010, el número de personas mayores de 55 que se conectan a las redes sociales ha crecido considerablemente: un 88 por ciento más con respecto al año anterior. En el caso de los mayores de 65 años, esta cifra se eleva al 100 por cien. Un dato cuanto menos significativo que da que pensar.
Aunque los jóvenes siguen dominando la población de las redes sociales, el crecimiento de este colectivo es notablemente inferior con respecto a los mayores. En el mismo periodo el número de nuevos registros jóvenes en redes sociales se situó en el 13 por ciento, cifra que nada tiene que ver con el 88 por ciento copado por nuestros mayores.
A pesar de estos datos alentadores, parece que la utilización de las redes sociales continúa siendo la asignatura pendiente de los mayores. El estudio asegura que solo 1 de cada 10 mayores utiliza las herramientas que ofrecen las redes sociales. Obviamente, aquí entra en juego el proceso de aprendizaje tecnológico y las diferencias generacionales.
Precisamente en este nicho de mercado se mueve la red social vertical Sigojoven, dedicada en exclusiva a hombres y mujeres de más de cuarenta años. El punto fuerte de la comunidad es que sus herramientas sociales siempre están acompañadas de un contenido de calidad en forma de noticias, agenda de eventos por España, artículos de recomendaciones, etc.
A este colectivo deberíamos prestarle la atención que se merece en el ámbito digital. Quienes trabajamos en Internet estamos siempre buscando nuevos públicos para nuestros proyectos. En un entorno como el actual, creo que no es descabellado apostar por este público incipiente que posiblemente en pocos años dará de qué hablar.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Una medida insuficiente y raquítica

"El bonobús gratuito para mayores al fin será utilizable en noviembre. Podrán acceder a esta tarjeta ilimitada los gaditanos de más de 65 años con pensión inferior a 532 euros o a 798 si tienen una pareja sin ingresos"

De esta forma la prensa local y concretamente La Voz de Cádiz informa de la intención del gobierno municipal del PP de Cádiz de implantar el bonobús para los jubilados de la ciudad. Me parece, ya digo, una medida insuficiente y raquítica.
En primer lugar ese bonobús debería ser para todos los pensionistas sin discriminación ingresos. Este gobierno municipal que tanto mira la Junta de Andalucía debería tener en cuenta que la Junta de Andalucía ofrece a todos los pensionistas transporte gratuito en todos los medios de transporte públicos de la Comunidad.
Da la impresión que el gobierno municipal quiere con esta tarjeta de transporte para pensionistas ofrecerles una "ayuda de caridad". Y ciertamente a los pensionistas que puedan tener acceso a la misma les puede venir bien. Pero es que este "bonobús para mayores" debería ser enfocado como una medida para la promoción del uso del transporte público en la ciudad. Su objetivo principal debería ser para hacer desistir del uso del transporte privado en la ciudad. Por ello, a este "bonobús para mayores" deberían tener accedo todos los jubilados prejubilados y no sólo los que hubieran cumplido ya los 65 años; debieran tener también acceso sin tener en cuenta la cuantía de su pensión.
Esta ciudad, Cádiz, como vengo sosteniendo continuamente en este blog necesita una política de transporte que disuada de la utilización del vehículo privado y apuesta por los otros medios de transporte: transporte público colectivo -entre ellos el tranvía-, bicicleta, caminar.
¿Sería muy iluso esperar al Plan de Movilidad exigido por el PGOU de Cádiz recién aprobado para establecer una auténtica política de movilidad urbana?