Protocolos de emergencia para los animales

 

Una niña con su perro tras la caída de un misil en Ucrania. EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO
EMERGENCIAS ANIMALES

Los animales en los protocolos 

de emergencia: 

una asignatura pendiente 

en la que ya se trabaja


Madrid.- Puede que sea la imagen de la esperanza del accidente de tren de Adamuz: Boro volviendo con su familia después de permanecer varios días desaparecido. El perro viajaba en el Iryo siniestrado junto a su dueña, Ana García, y la hermana de esta, Raquel, quien todavía con heridas visibles por el impacto pedía ante los medios de comunicación que se procediera a la búsqueda de la mascota.

Más allá de demostrar una vez más el fuerte vínculo que existe entre las personas y las mascotas -Ana llegó a referirse a Boro como miembro de la familia-, el caso ha reabierto el debate sobre cómo se actúa para salvar a los animales en casos de emergencia, no solo en accidentes, sino también, por ejemplo, durante desastres naturales como la dana de Valencia o los incendios forestales.

Según denuncia el partido animalista Pacma en declaraciones a EFEverde, en la práctica «no existe un procedimiento claro ni automático generalizado cuando un animal o conjunto de animales se ven afectados por un accidente de gran magnitud» como el ocurrido en Córdoba o una catástrofe medioambiental.

«La actuación se centra prioritariamente en las víctimas humanas y en la seguridad del entorno, pero los animales quedan fuera de los protocolos de intervención», explica la portavoz del partido, Yolanda Morales.

Una situación a la que, no obstante, se le quiere dar solución. Fuentes de Protección Civil han confirmado a EFE que, desde la institución, se está trabajando ya en unas directrices básicas de planificación que incluyan a los animales.

¿Qué dice la ley?

El Real Decreto 524/2023 de 20 de junio, por el que se aprueba la Norma Básica de Protección Civil, recoge en su artículo dos que los riesgos que deben ser objeto de planificación son aquellos que por «su frecuencia, duración, ámbito territorial e impacto en la población y en los bienes, en los animales, el medio ambiente o en el patrimonio histórico artístico y cultural, deban ser objeto de planes de protección civil, previa aprobación, en su caso, de la correspondiente directriz básica de planificación».

Estas directrices básicas de planificación deberán tener en cuenta, en cualquier caso, «medidas básicas de protección a la población, sus bienes y animales, el medio ambiente y el patrimonio histórico-artístico y cultural».

Es decir, en esa norma se menciona a los animales como uno de los colectivos que tienen que estar presentes en las directrices. Además, la Ley de Protección animal recoge la necesidad de generar «protocolos de actuación sobre rescate y ayuda en casos de emergencia, tales como inclemencias climáticas o desastres naturales».

En la actualidad, el Consejo Nacional de Protección Civil está trabajando en las directrices básicas sobre riesgos específicos -como inundaciones, terremotos y tsunamis- y está estudiando como incluir en ellas a los animales.

Canarias, a la cabeza

Los planes de emergencias son de competencia local, autonómica y nacional. Es decir, si ocurre alguna catástrofe, el primer responsable es el alcalde del municipio y, la gestión, va escalando dependiendo del nivel de la misma. Por lo tanto, depende de cada una de estas instituciones aprobar estas directrices.

Según Pacma, la mayoría de estos planes de protección civil autonómicos «no incluyen a los animales o lo hacen de forma testimonial, sin procedimientos claros de actuación, recursos asignados o coordinación alguna».

Un perro camina entre el fango causado por el desbordamiento del río Das Velhas, en Brasil. EFE/ Yuri Edmundo

Desde el partido político señalan que, en la actualidad, Canarias es el único territorio que cuenta con un protocolo específico y operativo que integra a los animales en la gestión de emergencias, el cual fue desarrollado después de la erupción del volcán de la palma.

Incluir de manera eficaz a los animales

Por ello, reivindican que estos planes, como mínimo, identifiquen de manera expresa -«textual y claramente»- a los animales como sujetos a proteger; determinen la existencia y funcionalidad de equipos formados y especializados, con coordinación entre protección civil, cuerpos de seguridad, servicios veterinarios y personal medioambiental, y de recursos materiales y logísticos, como jaulas, transporte adecuado y espacios de acogida temporal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Protocolos de emergencia para los animales

  Una niña con su perro tras la caída de un misil en Ucrania. EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO EMERGENCIAS ANIMALES Los animales en los protocolos  ...