El anuncio de seis medidas para proteger a los menores, evitar los abusos de las plataformas digitales y exigir responsabilidades a sus dueños no han soliviantado solo a Elon Musk, que reaccionó con insultos a Sánchez a través de X. Ayer, el dueño de Telegram, Pável Dúrov, arremetió contra el presidente español en un mensaje masivo enviado a todos los usuarios de la plataforma, en el que lo acusaba de atentar contra la libertad digital: "España puede convertirse en un Estado vigilado", decía. En la crónica de Carlos E. Cué podréis ver la trayectoria y los antecedentes del personaje.
Sánchez recurrió a la ironía en su respuesta: “Deja que los tecnooligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”. Fue un intercambio de alto voltaje. La Moncloa difundió un documento con datos y argumentos que desmentían a Dúrov y señalaba que el propio mensaje masivo, enviado a los usuarios sin su permiso, era una prueba de la necesidad de regular las redes para evitar este tipo de injerencias políticas:
- “Los españoles no podemos vivir en un mundo en el que tecnooligarcas extranjeros puedan inundar nuestros teléfonos de propaganda a su antojo solo porque el Gobierno ha anunciado medidas para proteger a los menores y hacerles cumplir la ley”.
Pero impedir el acceso de los menores a las redes y exigir responsabilidades en un sector tan complejo no va a ser fácil, según explican los expertos. Y Bruselas tampoco ve factible poder exigir responsabilidad legal a los directivos por contenidos de terceros. |
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