El escenario electoral en las distintas comunidades autónomas que en los últimos meses se han sometido al designio de las urnas ha dejado una respuesta más allá de la dependencia del Partido Popular de Vox: la prioridad nacional. Un término y una idea que la ultraderecha viene asentando desde los comicios de Extremadura y que pretende llevar al plano nacional. Ahora, con el reflejo que ha dejado Andalucía, resulta aún más palpable la intención de materializar esta medida, pero, ¿qué papel juega el Partido Popular?

Fue a raíz del acuerdo al que llegó el PP de María Guardiola con Vox en Extremadura a mediados de abril, donde la ultraderecha introdujo esta cuestión en el pacto y por el que se asentaron las bases por las que dictaron que ‘los españoles primero’ en el acceso a los servicios y recursos públicos, dejando en un segundo plano a la población inmigrante. El debate generó un primer choque entre Génova y Bambú, por lo que Alberto Núñez Feijóo abogó por rebajar la radicalidad del término y ceñirse al grado de “arraigo” de las personas afectadas.

Días después, cuando se confirmó el pacto en Aragón, esta prioridad nacional también vino marcando el paso en la nueva agenda política de Jorge Azcón con Vox. Ahora, las principales incógnitas radican en Castilla y León, donde las negociaciones se mantienen en el limbo sin conocer avances determinantes, y en Andalucía, donde las urnas han dictaminado que Juan Manuel Moreno Bonilla no cuenta con mayoría absoluta para gobernar en solitario y que los de Santiago Abascal volverán a tener un papel crucial en la continuidad política de la región, sin saber en este punto muy bien qué destino podrá afrontar la prioridad nacional de la ultraderecha.

Moreno Bonilla buscará ir en solitario y Vox avisa que “condicionará” al PP

Tras hacer balance de los resultados en las urnas, el titular que ha dejado el candidato elegido por los andaluces es su intención de gobernar en solitario y romper con la cadena de gobiernos de coalición que se ha dado en los últimos meses, aunque en este punto todas las opciones se barajan sobre la mesa. “El resultado es muy bueno y nos da un margen de maniobra para poder gobernar en solitario”, ha abogado Moreno Bonilla en declaraciones a los medios de comunicación a su llegada este lunes a la Junta Directiva Nacional del PP a la sede madrileña de Génova.

En estos términos, el barón popular andaluz ha reiterado su intención de gobernar “en solitario”, señalando que no sería “razonable ni sensato” que Vox buscase “un sillón” en su futuro Ejecutivo autonómico, teniendo en cuenta que el PP logró en la noche de este domingo 53 escaños -1.735.000 de votos, 150.000 más que en las elecciones de 2022-, a tan solo dos de conseguir la mayoría absoluta y que el nuevo Parlamento se constituirá el próximo 11 de junio, margen para que se establezcan las negociaciones necesarias.

“Tenemos margen de maniobra y tiempo, de manera serena, para ir viendo cómo se van desarrollando los acontecimientos”, ha dejado en claro, descartando a su paso que pueda darse una posible repetición electoral en los próximos meses, al ser “el último de los recursos”. Preguntado precisamente por la prioridad nacional que viene imponiendo Vox en distintos territorios, Moreno Bonilla ha precisado que su única prioridad es “la prioridad andaluza”.