jueves, 21 de mayo de 2026

Es la hora de reflexionar y actuar

 

Es la hora de reflexionar y actuar

Los socialistas deben facilitar con su abstención la investidura 
de quién ha obtenido el respaldo mayoritario de los andaluces.






Los escenarios por perversos que parezcan siempre tienen rendijas para encontrar la luz. Eso sí, se requiere que los protagonistas den la talla tanto en pericia como en compromiso con el interés colectivo.

Los andaluces libremente se han pronunciado, y vaya por delante el reconocimiento a esa ciudadanía que se ha movilizado para hacer valer su voluntad democrática con su voto. Una vez que ellos, los ciudadanos, se han pronunciado, es la hora de los políticos.

Si Moreno Bonilla se pliega a las exigencias de Vox de Prioridad Nacional, se abrirá un descrédito no sólo a él por decir una cosa y hacer otra, sino para el conjunto de la clase política

Tejer las redes que sustenten las conquistas sociales y avanzar en una sociedad más justa e igualitaria debe ser la prioridad de todos y especialmente de los dos partidos que a lo largo de décadas han construido con sus más y sus menos el bienestar que disfrutamos los españoles.

La responsabilidad de sus dirigentes cuando ambos retroceden en las urnas mientras las opciones más extremas en la izquierda y la derecha mejoran sus resultados les exige una reflexión profunda sobre sus estrategias que no sólo no les beneficia sino que una parte importante les retira en mayor o menor medida su apoyo.

Los partidos políticos, y cuanto más grandes más, no son monolíticos y en ellos cabe una amplia gama de interpretación de su ideología. Desde lo más moderado a lo más radical. En el Partido Popular coexisten las dos almas, la que representa Ayuso que no la separa nada de Vox, tan sólo las siglas y la de Moreno Bonilla una derecha liberal moderada. Incluso su talante, su manera de actuar como dirigentes autonómicos nada tiene que ver.

La campaña electoral andaluza ha dejado claro que Moreno Bonilla quería gobernar desde la moderación y el sosiego, por ello pedía a los votantes desencantados con el socialismo su voto para no depender de la ultraderecha. Es evidente que no lo ha conseguido.

María Jesús Montero, la candidata socialista, ha hecho de la defensa de los servicios públicos y en especial de la sanidad pública el eje principal de su compromiso electoral y ha obtenido el peor resultado de toda la historia.

El espacio político de centro debe ocuparlo el entendimiento, el consenso, con criterios y líneas rojas que no se deben atravesar

Si el PP, a pesar de ganar estas elecciones sacando 19 puntos a su inmediato seguidor, el PSOE ha perdido 5 escaños y los socialistas 2 les debe hacer pensar que tienen un gran problema.

La ultraderecha con 80.000 votos más ha obtenido tan sólo un escaño más. Aunque ellos muestran con gran algarabía su satisfacción, no es el resultado que esperaban de ninguna manera. Igual que Por Andalucía liderada por Antonio Maíllo, tampoco ha obtenido lo que esperaba y se tiene que contentar con mantener los 5 escaños que tenía. Tan sólo Adelante Andalucía ha crecido por encima de lo que se esperaba. Ha pasado de 2 escaños a 8, espectacular pero irrelevante para el conjunto de la izquierda en el Parlamento Andaluz.

Con este panorama, y en el respeto a la voluntad soberana mayoritaria de los andaluces debe presidir el gobierno Moreno Bonilla y llevar a cabo una política de diálogo con los otros grupos parlamentarios y en especial con la segunda fuerza política, los socialistas.

Los socialistas deben facilitar con su abstención la investidura de quién ha obtenido el respaldo mayoritario de los andaluces pero Moreno Bonilla siendo coherente con sus compromisos en la campaña debe asumir propuestas encaminadas a paliar los déficit de los servicios públicos; sanidad, educación y dependencia.

Este entendimiento entre los partidos mayoritarios no es contra natura sería la conclusión lógica de interpretar la voluntad ciudadana expresada en las urnas. El no entendimiento en lo que preocupa a los ciudadanos, estabilidad política y bienestar social, nos conduciría a la crispación que buscan los extremismos y radicalismos de derechas e izquierdas.

El espacio político de centro debe ocuparlo el entendimiento, el consenso, con criterios y líneas rojas que no se deben atravesar.

No sólo está en juego quién gobierna en Andalucía, si Moreno Bonilla se pliega a las exigencias de Vox de Prioridad Nacional, se abrirá un descrédito no sólo a él por decir una cosa y hacer otra, sino para el conjunto de la clase política.

Y el PSOE, María Jesús Montero, teniendo la oportunidad de demostrar que lo importante es todo aquello que mejora la vida de los ciudadanos y que lo demás es sólo instrumental para alcanzar ese objetivo habrá desaprovechado su oportunidad de que se puede hacer otra política.

La responsabilidad la tienen los dos, son ellos los que pueden en Andalucía demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera. Y además ser los precursores para toda España que la crispación y el radicalismo irracional no tiene cabida en esta sociedad democrática.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

SOMOS RESISTENCIA. MANIFIESTO.

MANIFIESTO En un tiempo de ruido, velocidad y confusión, info Libre quiere ser un medio imprescindible para quienes no buscan solo noticias...