Jorge Flores

 
 
 

Ciberbullying, un reto para el bienestar digital adolescente

  
 
 

Jorge Flores es Fundador y Director de Pantallas Amigas. Experto en educación, ciudadanía y bienestar digital. Ha escrito guías y lidera campañas de sensibilización sobre ciberbullying, grooming, sexting, ciberviolencia, tecnoadicciones y la privacidad online.

 
 
 
 

El ciberbullying o ciberacoso escolar está presente en nuestras aulas desde que Internet es un espacio de socialización en sí mismo que atraviesa también los otros tres: la escuela, la familia y la comunidad. En los últimos años, este problema ha dejado de ser casi exclusivo de la Educación Secundaria y se está dando también en los últimos cursos de Primaria, reflejo de la más temprana e intensa vida digital de niñas y niños.
 
No es fácil medir la prevalencia del fenómeno y por ello se manejan datos dispares.
Parte de esta dificultad reside en identificar cuándo una situación de victimización online entre estudiantes adquiere el grado de ciberacoso escolar o ciberbullying por existir reiteración en la agresión y un desequilibrio de poder entre víctima y victimarios. En el estudio “Infancia, adolescencia y bienestar digital” (2025) el 1,5% del alumnado refirió estar sufriendo ciberacoso mientras que el 10,2% indicó haberlo sufrido en algún momento.

 
 
  
 
 

Un riesgo muy relevante

 
 
 

A la hora de evaluar la relevancia de un tipo de amenaza online para niños y adolescentes es conveniente identificar y dimensionar tres aspectos: la probabilidad de que se dé, la gravedad de sus consecuencias y la posibilidad de evitarla o repelerlo. Respecto al ciberacoso escolar, la experiencia indica que los daños pueden ser muy severos, que existe una prevalencia significativa y que difícilmente puede ser evitado o frenado. Así, podemos concluir que el ciberbullying es un reto muy relevante si no el que más, y que es preciso, en consecuencia, priorizar su prevención y abordaje.

 
 
 
 

El ciberbullying o ciberacoso escolar está presente en nuestras aulas desde que Internet es un espacio de socialización en sí mismo”

  
 
  
 
 

¿Qué puedo hacer para evitar que mi hijo sea una víctima?

 
 
 

Nadie es inmune en Internet. Cualquiera puede sufrir violencia digital, más aún cuando es posible crear imágenes o vídeos tan ingeniosos como hirientes a golpe de IA. No obstante, intentar no entrar en conflictos e incluso evitar entornos o personas proclives a la violencia es una recomendación general. Más allá de eso, la ciberseguridad y la privacidad son factores de protección que pueden reducir el daño e incluso dificultar que se inicie. Por un lado, cuanto menos se sepa de alguien menos vulnerable es y, por otro, la ciberseguridad y la privacidad van de la mano.

 
 
  
 
 

@freepic

 
 
 

Recomendaciones si mi hijo es víctima de ciberacoso escolar

 
 
 

 

Arroparle, aliviando su sensación de soledad o culpa.

 
 
 

 

Identificar las emociones propias y gestionarlas adecuadamente. Mantener la calma es tan imprescindible como difícil cuando hay dolor, impotencia e indignación.

 
 
 

 

Colaborar con el centro educativo, que debe llevar la batuta.

 
 
 

 

Evitar presunciones sobre lo ocurrido.

 
 
 

 

Guardar evidencias de la victimización.

 
 
 

 

Limitar el daño reduciendo la exposición a entornos digitales de comunicación y socialización (redes sociales, mensajería instantánea, videojuegos…) y revisando la ciberseguridad y la privacidad.

 
 
 

Por último, recordaros la ayuda y el acompañamiento psicológico profesional que presta el INCIBE, en el teléfono 017 o WhatsApp 900 116 117.