Esperando los papeles

 

(Imagen del artículo del periódico 'Público' sobre el tema)
No son solo papeles. Son derechos, Gregorio

Derecho a acceder a la sanidad sin que te pongan mil trabas. 
Derecho a vivir sin el miedo a que te pare la policía. 
Derecho a alquilar una vivienda, aunque los precios estén prohibitivos.
O el
 derecho a trabajar de manera legal.

Porque trabajar muchas veces no es el problema. El problema es que trabajar sin derechos se convierte en explotación laboral en demasiadas ocasiones.


El Hadji es un joven senegalés de 21 años que recibió el acompañamiento de CEAR en Sevilla y una de las personas entrevistadas para el artículo de Público que encabeza este email. Durante los meses que estuvo esperando la respuesta a su solicitud de asilo, consiguió empleo como carnicero . Sin embargo, cuando rechazaron su solicitud, perdió el derecho a trabajar legalmente.

Desde entonces, va enlazando temporadas en el campo, trabajando largas jornadas de manera irregular. Pero con la 
nueva regularización, va a tener la oportunidad de volver a trabajar en condiciones laborales dignas y, con ello, lo que más desea: volver a estar tranquilo.

Porque la regularización no es un trámite más. Es una cuestión de justicia social, que permite que muchas personas pasen de vivir con miedo a vivir con derechos. Y hoy te pedimos tu apoyo para seguir protegiendo los derechos de las personas migrantes y refugiadas. Porque ningún ser humano es ilegal.
Tu ayuda es fundamental para que las personas migrantes y refugiadas puedan vivir con dignidad
DONA PARA DEFENDER DERECHOS >>

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