¿Cómo salvar la democracia frente a partidos que la cuestionan?

 

¿Cómo salvar la democracia frente a partidos que la cuestionan?

Cuando los extremistas se postulan como serios contrincantes electorales
 -el caso de VOX es claro-, los partidos generalistas
 deben forjar un frente común para derrotarlos.


 Santiago Abascal en el Congreso de los Diputados.

 

Decía el conde Romanones: “De joven hay que leer mucho; en la madurez, lo bastante; de viejo, poco, ya que aprovecha mucho más rumiar las lecturas pasadas, reflexionarlas, analizarlas y contrapesarlas”. Es lo que voy hacer como viejo, recurrir de nuevo a dos libros: de Steven Levitsky y Daniel ZiblattCómo mueren las democracias (2018); y de Juan LinzLa quiebra de las democracias (1978). Ambos los he leído y utilizado en ocasiones anteriores, pero hoy, tal como está la situación política española, son de acuciante actualidad.

Acabamos de ver cómo VOX ha duplicado el número de escaños, de 7 ha pasado a 14, en las elecciones autonómicas de la Comunidad de Aragón. Próximamente, habrá elecciones en Castilla-León y después en Andalucía. Según todos los sondeos el apoyo electoral a la extrema derecha va a ir a más. Por ello, me parecen oportunas las siguientes reflexiones.

La historia nos enseña que las democracias mueren por medio de golpes militares. Durante la Guerra Fría, las de Chile, Argentina, Brasil, Ghana, Grecia, Guatemala, Nigeria, Pakistán, Perú, Tailandia, Turquía y Uruguay así terminaron. Mas, hay otros modos para derribar una democracia, menos cruentos, pero igual de expeditivos. Pueden morir a manos de líderes electos, que subvierten el proceso mismo que les llevó al poder.

Para la gran mayoría el deterioro de la democracia es imperceptible

Algunos lo hicieron de una vez, como Hitler al incendiar el Reichstag en 1933. Pero lo más frecuente es que las democracias se deterioren lentamente. Con un golpe de Estado clásico, como en el Chile de Pinochet, la muerte de la democracia es inmediata y visible. El presidente, asesinado, y la constitución, suspendida. Por la vía electoral no ocurre nada de esto. No hay tanques en las calles. La constitución e instituciones democráticas siguen vigentes. La población sigue votando. Sin embargo, los autócratas electos, como Trump, Erdogan, Orban, Putin, Modi, Duterte, Bolsonaro, MIlei... mantienen en apariencia la democracia, pero la van eviscerando. Muchas de las medidas que pervierten la democracia son “legales”, al ser aprobadas por el poder legislativo y los tribunales. Incluso, las presentan para mejorar la democracia, asegurar la independencia del poder judicial, combatir la corrupción o perfeccionar las elecciones. La prensa sigue publicando, pero está comprada o, presionada, se autocensura. Los ciudadanos critican al gobierno. La población no se apercibe de lo que ocurre y cree disfrutar de democracia. Como no hay un hecho puntual, ni un golpe ni una ley marcial en el que el régimen cruce las líneas rojas para convertirse en dictadura, no aparecen las alarmas entre la población. Quienes advierten los abusos son acusados de alarmistas. Para la gran mayoría el deterioro de la democracia es imperceptible.

Ante este peligro, las democracias deben establecer mecanismos para evitar la llegada al poder de personas autoritarias que puedan destruirla. Es importante la reacción de la sociedad, pero la respuesta más importante debe surgir de las élites políticas y, sobre todo, de los partidos políticos para que actúen de filtro. También en esta salvaguarda de la democracia deben implicarse los medios de comunicación.

Los partidos políticos son o deberían ser los principales guardianes de la democracia. Pero, no es fácil reconocer a esos políticos autoritarios, porque estos camuflan sus intenciones y se presentan como perfectos demócratas. Viktor Orban se inició como demócrata liberal y en su primer mandato entre 1998-2002 gobernó democráticamente. Su cambio autocrático fue por sorpresa en el 2010.

¿Cómo identificar a los políticos autoritarios? Steven Levitsky y Daniel Ziblatt en su libro antes citado, Cómo mueren las democracias (2018), tomando como referencia el libro de Juan Linz, publicado en 1978, La quiebra de las democracias, han establecido cuatro señales de aviso de comportamientos para identificar a una persona autoritaria. Expondré esas cuatro señales, y los comportamientos autoritarios de determinados partidos políticos en España.

1) Rechazo o débil aceptación, con palabras o acciones, de las reglas del juego democrático (suspender la constitución, prohibir algunos partidos políticos, restringir los derechos políticos o civiles...). VOX es un partido que ha señalado sin problema alguno su intención de prohibir partidos independentistas, acabar con el Estado de las Autonomías, como también determinados derechos: la libertad de expresión… Un destacado dirigente de VOX ha dicho: “Habrá que entrar en TVE con un lanza llamas o con una bomba atómica”. El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Burriana (Castellón), Jesús Albiol, perteneciente a VOX, implementó medidas para cancelar suscripciones y retirar publicaciones en catalán de la biblioteca municipal, argumentando que promovían el "separatismo catalán" y el "pancatalanismo". Albiol anunció la anulación de las suscripciones a cinco revistas en catalán, incluyendo publicaciones infantiles como Cavall Fort y Camacuc, además de otras como El TempsSàpiens y Llengua Nacional. Así como la retirada de Libros LGTBI. Posteriormente, el mismo concejal ordenó retirar libros de temática LGTBI de la sección juvenil de la biblioteca, clasificándolos como material no adecuado para menores.

2) Rechazo de la legitimidad de sus oponentes (calificarlos como subversivos o una amenaza para la democracia, y por ello negarles su participación política, e incluso declararlos ilegítimos tras unas elecciones plenamente democráticas...). No creo sea necesario señalar, todos lo hemos podido contemplar que para VOX, aunque también, para el PP, el gobierno de Sánchez es ilegítimo. En un mitin de Alberto Núñez Feijóo, de 31/08/2024 dijo: “Nosotros ganamos las elecciones en las urnas, pero ellos recurrieron a engaños continuos, a cambios tramposos de las reglas y a la compra de voluntades”. Es decir, es un gobierno ilegítimo. Además de “traidor", "indigno”, “criminal”, “dictador”. Abascal ha afirmado: Sánchez preside el peor gobierno que ha tenido este país en 80 años”. Es decir, peor que la dictadura de Franco. Alberto Núñez Feijóo ha calificado repetidamente al gobierno de Pedro Sánchez como un “peligro para la democracia”. La deslegitimación de un gobierno surgido de las urnas es clara, es no aceptar las reglas de la democracia.

3) Tolerancia o fomento de la violencia. (Tener lazos con bandas armadas, apoyar la violencia de sus partidarios, elogiar actos violentos, tanto pasados, como ocurridos en otros lugares...). Hemos visto cómo cientos de personas se manifestaron violentamente en Madrid en una marcha convocada por VOX hasta la sede del PSOE en Ferraz para pedir la salida del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y en la que algunos asistentes entonaron el 'Cara al sol' con un brazo en alto y portaron banderas franquistas. El líder de Vox, Santiago Abascal estuvo presente. Igualmente se apaleó un muñeco de Pedro Sánchez. El diputado de Vox por Toledo, Manuel Mariscal, afirmó en el Congreso de los Diputados (en noviembre de 2024) que el régimen franquista fue una "época de progreso" y reconciliación. Y por supuesto, las muestras de violencia verbal hacia Sánchez por parte de VOX y PP han sido constantes.

4) Predisposición a restringir las libertades civiles de la oposición, incluidos los medios de comunicación (apoyar leyes para limitar el derecho de manifestación, críticas al Gobierno o elogiar medidas represivas de otros gobiernos...). Sobre esta cuarta señal, en  parte ya he comentado en la primera las propuestas de VOX de  restricción de las libertades de expresión, de manifestación… Y también por parte de VOX  no condenar medidas violentas del gobierno de Netanyahu en Gaza, o la actuación de la ICE en Estados Unidos contra la inmigración.

El PP no ha aislado a VOX, lo ha legitimado

Un político que cumpliera una de estas cuatro señales de aviso de estos comportamientos serviría para ser identificado como una persona autoritaria. Mas, mantener a los políticos autoritarios al margen del poder es más fácil decirlo que hacerlo. Las democracias no ilegalizan partidos ni candidatos. La responsabilidad principal de cribado es obra de los partidos políticos y sus líderes.  Los partidos democráticos para ese distanciamiento pueden hacerlo de diferentes maneras. Mantener a los líderes en potencia autoritarios fuera de las listas electorales, aunque esto les suponga pérdida de votos. Escardar de raíz a los extremistas que están en sus filas. Eludir toda alianza con partidos y candidatos antidemocráticos, ya que en ocasiones los partidos democráticos se sienten tentados de alinearse con extremistas de su flanco ideológico para ganar votos. Ya se han producido alianzas de gobierno del PP con VOX en comunidades autónomas y ayuntamientos. Adoptar medidas para aislar sistemáticamente a los extremistas, en lugar de legitimarlos.  El PP no ha aislado a VOX, lo ha legitimado. En los años 30 los políticos conservadores alemanes participando en mítines conjuntos con Hitler, también lo legitimaron. Por último, cuando los extremistas se presentan como serios contrincantes electorales, los partidos democráticos deben hacer un frente común para derrotarlos, aparcar sus diferencias ideológicas y así salvar la democracia. Más adelante sobre ese frente común me extenderé.

En circunstancias excepcionales los líderes políticos de verdad ponen la democracia y al país por delante de sus partidos. Como aconteció en Bélgica y Finlandia en los años 20 y 30, donde sus líderes políticos se unieron y salvaron la democracia, al menos hasta la invasión nazi.

Parece evidente que hay suficientes señales de aviso de comportamientos para identificar a una persona autoritaria, que pueden poner en peligro la democracia en España, como he mostrado antes.

En la defensa de la democracia deberían implicarse también de lleno los medios de comunicación en su conjunto. Y ocurre todo lo contrario,  el protagonismo creciente de Vox, así como a su normalización han contribuido extraordinariamente también los medios, tanto digitales como tradicionales. Lo explican muy bien Ana Mancera Rueda y Paz Villar-Hernández, profesoras de la Universidad de Valencia, en su artículo Análisis de las estrategias de encuadre discursivo en la cobertura electoral sobre Vox en los titulares de la prensa española (2020). Nos dicen que varios estudios han señalado la especial presencia que VOX adquirió en la prensa española tras el mitin del 7 de octubre de 2018, en  el Palacio de Vistalegre, en Madrid; una presencia que podría considerarse como injustificada si nos atenemos a su representatividad electoral hasta ese momento y si esos datos se comparan con los de otros partidos con similar porcentaje de votos en los anteriores comicios; así la presencia mediática que adquirió desde ese momento, solo era comparable con las grandes formaciones políticas. Además en el artículo hacen un análisis de 413 titulares que encabezaron los textos informativos de ocho diarios españoles, durante la cobertura electoral sobre VOX, en el transcurso de los comicios generales celebrados en España en abril de 2019. Los medios son: ABC, El Confidencial, El Español, Ok Diario, El Mundo, El País, La Vanguardia y El Diario. Los medios que ofrecieron una mayor cobertura electoral fueron OK Diario y El Español, dos medios digitales. Las referencias a VOX fueron constantes en medios con diferentes sensibilidades políticas –bien a la izquierda o a la derecha del espectro político–,a la hora de informar sobre temas vinculados con los propios comicios electorales–; es decir que, pese a su escasa representación política en esos momentos, logró una considerable visibilidad en los diarios a lo largo de todo el período analizado. Pueden servir de muestra algunos titulares de OK Diario (20-4-2019) “Llenazo de Santiago Abascal en Albacete”: “Vox no llama a la izquierda o a la derecha, llama a la España entera”. El País (12-4-2019) “Abascal lanza desde Covadonga su cruzada contra separatistas y “progres”. El Confidencial (15-4-2019) “La felicitación más cariñosa y personal a Santiago Abascal por su 43 cumpleaños”, por parte de su esposa”. Fuera de este trabajo de Ana Mancera y Paz Villar, podemos constatar que, en otros medios, especialmente en grandes periódicos, cadenas de radio y de televisión, VOX ha recibido y sigue recibiendo una excesiva atención mediática, que ha contribuido a su lanzamiento y crecimiento político. Las entrevistas de Ana Rosa Quintana en Telecinco, que han sido realmente empalagosas, pueden servir de paradigma. Pero es lo mismo con Susana Griso o Carlos Herrera, el del lenguaje comedido. Y el tratamiento mediático a VOX sigue siendo excesivo y además de normalizarlo.

Pero también la defensa de la democracia es deber de la sociedad en su conjunto. A tal efecto me parece muy pertinente el libro Sobre la tiranía. Veinte lecciones que aprender del siglo de Timothy Snyder y en concreto a una de sus veinte lecciones: la décima, titulada ‘Cree en la verdad’. Sus reflexiones nos ayudan a entender muchas de las cosas que nos están ocurriendo y los peligros futuros que nos acechan como consecuencia de nuestra renuncia a la verdad.

Si nada es verdad, todo es espectáculo. No deberíamos olvidar que la posverdad, la mentira, es la antesala del fascismo. Y tener claro que nos sometemos a la tiranía al renunciar a la diferencia entre lo que queremos oír y lo que oímos realmente. Hoy a muchos ciudadanos la verdad les resulta irrelevante.

El ciudadano consciente de lo que está pasando ha de implicarse en cada elección, votar siempre

Que alguien mienta de una manera descarada, al decir: “ETA existe”,“Que España está sometida a una dictadura”, “Que la delincuencia se ha disparado por la llegada de inmigrantes”, “Que el cambio climático no existe”. Todas estas falsedades  a muchos ciudadanos no solo no les importan, todavía más, es que a quienes las emiten les votan cada vez más en las urnas. Es decir, que el mentir es rentable electoralmente. Es una demostración del nivel de degradación alcanzado en nuestra sociedad y en nuestra política.

El ciudadano consciente de lo que está pasando ha de implicarse en cada elección, votar siempre. Y tener claro qué partidos defienden la democracia y qué partidos quieren erradicarla. En un aviso a navegantes, hay que ser precavidos. “El protagonista de una novela de David Lodge dice que uno no sabe, cuando está haciendo el amor por última vez, que está haciendo el amor por última vez. Pues con el voto pasa lo mismo”. Algunos alemanes que votaron al partido nazi en 1932 sin duda eran conscientes que podrían ser las últimas elecciones libres durante algún tiempo, pero la mayoría no lo sabía. Como decía Víctor Klemperer: “No somos más sabios que los europeos que vieron cómo la democracia daba paso al fascismo, al nazismo o al comunismo durante el siglo XX”.

Cabe pensar que los miembros de la ejecutiva del PP serán plenamente conscientes de que el  gran crecimiento, y de momento irrefrenable, de VOX se está produciendo sobre todo a su costa, como consecuencia de una inacabable claudicación ante las exigencias programáticas de VOX, tal como estamos observando en estos procesos de negociación, para formar gobiernos en Extremadura y Aragón. Por ello, me parece muy oportuno dedicarles a los dirigentes del PP  la fábula “El caballo, el ciervo y el cazador» de Esopo, un escritor de fábulas, chistes y aforismos de la Antigua Grecia en el siglo VI a. C., cuyas obras fueron compiladas por primera vez durante la época clásica y traducidas y preservadas en eras posteriores. El mensaje es muy claro.

“Un caballo decidió vengarse de cierto venado que lo había ofendido y emprendió la persecución de su enemigo. Pronto se dio cuenta de que solo no podría alcanzarlo y, entonces, pidió ayuda a un cazador. El cazador accedió, pero le dijo: “Si deseas dar caza al ciervo debes permitirme colocarte este hierro entre las mandíbulas, para poderte guiar con estas riendas, y dejar que te coloque una silla sobre el lomo para poderte cabalgar estable mientras perseguimos al enemigo”.

El caballo accedió a las condiciones y el cazador se apresuró a ensillarlo y embridarlo. Luego, con la ayuda del cazador, el caballo no tardó en vencer al ciervo. Entonces le dijo al cazador: “Ahora apéate de mí y quítame estos arreos del hocico y el lomo”.

“No tan rápido, amigo —respondió el cazador—. Ahora te tengo tomado por la brida y las espuelas y prefiero quedarme contigo como regalo”.

Por otra parte el PP debería mirar por el retrovisor de la historia. Las experiencias italiana y alemana, en el periodo de entreguerras, ejemplifican el tipo de «alianza fatídica» que con frecuencia eleva a figuras autoritarias al poder. El rey Víctor Manuel III  vio en Mussolini a una estrella política en ascenso y un instrumento para neutralizar el malestar social. Restaurado el orden político con el nombramiento de Mussolini y el socialismo en retroceso, el mercado bursátil italiano se disparó por las nubes. Viejos estadistas de la élite liberal, como Giovanni Giolitti y Antonio Salandra, se hallaron aplaudiendo aquel giro de los acontecimientos. Veían en Mussolini a un aliado útil. En la Alemania de los años 30,  convencidos de que «algo tenía que acabar funcionando», un contubernio de adversarios  políticos conservadores se reunió a finales de enero de 1933 y llegó a una solución: había que colocar a la cabeza del Gobierno a un candidato independiente y popular. Lo despreciaban, pero sabían que al menos contaba con el apoyo de las masas. Y, sobre todo, creían que podían controlarlo. El 30 de enero de 1933, Von Papen, uno de los principales ideólogos del plan, quitó hierro a la inquietud que generaba la apuesta de convertir a Adolf Hitler en canciller de una Alemania asolada por la crisis con las siguientes palabras tranquilizadoras: “Lo tenemos de nuestro lado. Dentro de dos meses tendremos a Hitler acogotado en un rincón”.  Cuesta imaginar unos errores de cálculo más colosales. Sin embargo, tal como el caballo de la fábula de Esopo, Italia y Alemania no tardaron en encontrarse tomadas “por la brida y las espuelas”.

El PP debería mirar por el retrovisor de la historia. Las experiencias italiana y alemana, en el periodo de entreguerras, ejemplifican el tipo de 'alianza fatídica' que con frecuencia eleva a figuras autoritarias al poder

En cualquier democracia, los políticos afrontarán en algún momento arduos desafíos como los descritos en la Italia y Alemania de entreguerras. La crisis económica, el descontento público creciente y el declive electoral de los principales partidos políticos pueden hacer que incluso los entendidos más experimentados cometan errores de juicio. Si aparece en escena un desconocido carismático y consigue popularidad desafiando al viejo orden establecido, los políticos del poder establecido sentirán tentaciones de incorporarlo a sus filas, o aliarse con él, si tienen la sensación de estar perdiendo el control. Y si alguien de dentro del sistema rompe filas para acoger al recién llegado antes de que lo hagan sus adversarios, podrá utilizar la energía y la base de éste para superar tácticamente a sus pares. En tal caso, los políticos de la clase dirigente esperan poder encauzar también al advenedizo para que apoye sus programas. Este tipo de pacto con el diablo suele mutar en beneficio del advenedizo, pues las alianzas otorgan a los recién llegados respetabilidad suficiente para convertirse en aspirantes legítimos al poder.

Por último, cuando los extremistas se postulan como serios contrincantes electorales -el caso de VOX es claro-, los partidos generalistas deben forjar un frente común para derrotarlos. Por citar a Linz, deben mostrar su “voluntad de unirse a grupos ideológicamente distantes pero comprometidos a salvar el orden político democrático”. En circunstancias normales, esto es prácticamente inconcebible. Imaginemos, por ejemplo, al senador Edward Kennedy y otros demócratas liberales haciendo campaña en favor de Ronald Reagan o al Partido Laborista británico y sus sindicatos aliados dando su apoyo a Margaret Thatcher. Los votantes de cada partido enfurecerían ante tal traición aparente a los principios. Pero, en circunstancias excepcionales, un liderazgo valiente comporta poner la democracia y al país por delante del partido y explicar al electorado lo que está en juego. Cuando un partido o un político, que da positivo en nuestra prueba decisiva, emerge como una amenaza electoral seria, no quedan demasiadas alternativas. Un frente democrático unido puede impedir que un extremista acceda al poder, cosa que, a su vez, puede comportar salvar la democracia. Las palabras se Steven Levitski y Daniel Ziblatt no deberían caer en saco roto y tenerlas en cuenta los dos grandes partidos españoles, PP y PSOE. ¿La situación política actual en España es excepcional? ¿Corre serios peligros nuestra democracia? En las mismas preguntas están implícitas las respuestas. Entiendo que hoy ponerse de acuerdo el PP y el PSOE es complicado. Por parte de los socialistas, es tarea problemática porque el PP ha dirigido auténticas monstruosidades y truculentos insultos a Pedro Sánchez como: “Que te vote Txapote”, “Me gusta la fruta”, “Pero de  qué prostíbulos ha vivido usted”. Y en la sesión reciente de control en el Congreso de los Diputados, Tellado ha dicho dirigiéndose a Marlaska: “Señor Marlaska, da náuseas verlo sentado ahí”. A pesar de estos ataques brutales a Sánchez estoy convencido que desde el PSOE sería más factible un pacto con el PP para salvar la democracia, ya que los socialistas han mostrado en diferentes ocasiones  auténtico sentido de Estado, como la aprobación del artículo 155 de la Constitución para hacer frente a la declaración de independencia en Cataluña en 2017. Tengo mis serias dudas que desde el PP sean partidarios de ese pacto. Primero, porque a Sánchez lo han deslegitimado, lo han estigmatizado, lo han deshumanizado, cual si fuera un monstruo, por lo que no lo consideran un adversario, sino un enemigo a destruir. Y también  porque tampoco se siente especialmente molesto, es más se siente cómodo en pactar con VOX.  Ya lo ha hecho en diferentes instituciones. Y esos pactos no los ha roto el PP, sino VOX. No obstante, en Génova deberían leer y reflexionar la fábula de Esopo antes citada. La advertencia es muy clara, señor Feijóo. Y además está tendencia de absorber la extrema derecha a la derecha tradicional parece una tendencia a nivel global. En las próximas elecciones locales de mayo que el partido de Nigel Farage en el Reino Unido absorba buena parte del partido tory, no resulta descabellado. Y si el partido tory cae, no hay nada en este mundo que no podamos ver venirse abajo. Atentos, todavía estamos a tiempo.

La izquierda debe ya hacer frente al tecnofeudalismo

 

Historias del Carnaval de Cádiz

Misterio en el Carnaval de Cádiz:

 ¿cómo llega una tradición medieval 

a brillar tanto en 2026?

Ana López Segovia, El Gómez, Javier Benítez y Vera Luque detallan 

el prodigio del romancero: una tradición previa al Siglo de Oro, 

fundida con la fiesta de Cádiz en el XIX y más viva que nunca en la era 

digital

Un romancero, en las calles del barrio de Santa María este jueves mientras otro espera para actuar.
Un romancero, en las calles del barrio de Santa María este jueves mientras otro espera para actuar. REYNA
21 de febrero de 2026 a las 08:15h

La modesta sede de la Asociación de Romanceros (con el chirigotero acrónimo ARO), al borde del Campo del Sur, apenas reúne a 15 personas el primer festivo. Incluidos el que actúa ahora (antiguo jefe de prensa del Ayuntamiento de Cádiz) y los que vienen después.

El local es tan pequeño que podría llamarse habitación. Tiene lo justo. Nadie podría decir que oculta un tesoro asombroso, que representa un lujo cultural de difícil definición, patrimonio local o regional digno de unos estudios que ojalá nunca lleguen. Atraen moscas.

De todas las modalidades y variantes del carnaval local, pocas tienen un origen tan antiguo, medieval. Pocas han estado en tanto peligro, sin representación formal durante décadas, con apenas tres repertorios vivos hace 45 años.

Ahora, domingo 15 de febrero de 2026, ale hop, ese dinosaurio literario y oral, lírico, rimado o ripioso, vive un momento de brillo y esplendor inexplicable. Entre los inscritos a concurso y los silvestres que sólo pisan la calle, este año son al menos cien los romanceros.

ROMANCERO HERMANAS CADIZ CARNAVAL 14
Las hermanas González, de 19 y 16 años, en un bar del barrio del Pópulo en 2025.  REYNA

Sólo hay que atender al mínimo escenario del diminuto recinto para entender el tamaño del salto temporal. Las que actúan después del antiguo baranda (disfrazado de Tutankabrón) son dos chiquillas, María y Belén. Nacidas en Cádiz, vecinas de siempre de Jerez. Tienen 19 y 16 años.

Empezaron a salir a la calle, tablón y puntero en mano, con 13 y 10 años de edad. Su impacto fue inmediato. La verdadera historia de Choni NievesNos quedaron secuelas al cambiarnos al Columela o las célebres infantas borbónicas de Basado en hechos reales fueron algunos de sus romanceros aplaudidísimos, coreados por miles de risas.

Sin saberlo ni pretenderlo, personifican el misterio hecho de relevo y vitalidad de una reliquia cultural actualizada. Nacidas ya en este siglo, prolongan una tradición originaria de la Edad Media, que alcanzó lustre en el Siglo de Oro y sigue viva, con toda naturalidad, caminando por el Cádiz de 2026.

Como si nada. Sin museos, sin intervención académica o institucional, sin archivos ni campañas de protección. Al verlas (este año de IA frívolona y fiestera, Las artificiales) cualquiera entiende que el romancero goza de una salud inexplicable para algo con unos 600 años de vida, siglo arriba, siglo abajo.

Romanceros canaval de cadiz 2026
Vera Luque resalta las "facilidades de organización", una sola persona puede hacerlo.  REYNA

Desde esos tiempos remotos, sin interrupciones y sin dudas, con documentación historica concreta, hay certeza de la existencia de estos relatos, con o sin apoyo de algún cartel, en toda España. Su origen puede ser paralelo al del flamenco, con el que también emparenta.

Alérgico a la exposición pública y a la hipérbole que rodea el nuevo Carnaval gaditano, José Manuel Gómez El Gómez, soporta como puede la fama bien ganada de ser el autor más influyente, renovador y trascendente (ese adjetivo le joderá especialmente) de los últimos 50 años, desde Paco Alba.

Su firma aparece, o no, en la resurrección del coro cuando agonizaba (La guillotina, por ejemplo); el resurgir de la chirigota formal (Los cruzados mágicos); el nacimiento de la callejera (junto a Paco Leal o Emilio Rosado, entre otros) y la conservación del cuarteto (Tres notas musicales).

Romanceros canaval de cadiz 2026
Trasuntos de Franco y Carmen Polo, en un romancero este jueves en Cádiz.  REYNA

Hay otros grandes, enormes, autores e intérpretes más seguidos y premiados pero ninguno tuvo que ver, con tanta discreción, en la recuperación, conservación o el florecimiento de tantas modalidades distintas. Es el Da Vinci del carnaval, por recurrir a las comparaciones que aborrece.

Para que no le falte nada al tributo molesto, suyo es también el mérito -compartido con muy pocos- de la supervivencia del romancero. Su memoria personal es, por tanto, la historia -por más que accidental e involuntaria- del prodigio más peculiar del actual Carnaval de Cádiz.

"No sé si antes de que se celebrara el Carnaval en Cádiz de finales del siglo XIX había romanceros que pasaran por aquí en esa especie de prensa oral que existía desde hacía siglos. Supongo que sería más corriente en otros pueblos y ciudades donde ni siquiera llegaba un periódico".

"En Cádiz, en ese siglo, hubo gran profusión de hojillas y periódicos. Pero además, como no todo el mundo sabía leer, siempre había quién leía en voz alta las noticias más impactantes de la política, la cultura, los sucesos, las guerras, los ecos de sociedad".

Romanceros canaval de cadiz 2026
La presencia de la mujer en el romancero hace años que es igualitaria.  REYNA

Con ese contexto previo conecta El Gómez la tradición medieval de lazarillos y buscavidas que cantaban romances de plaza en plaza con la versión carnavalesca vigente. Los primeros datos concretos del romancero gaditano llegan en las dos últimas décadas del XIX.

"Hay constancia de que esa figura aparece a finales de ese siglo en nuestra fiesta. Lo demuestra la relación de romanceros desde 1888 a 2020 (salvo la prohibición franquista 1937-1949) de mi amigo y romancero Paco El Bandurria".

El afán humorístico, el giro carnavalesco de los viejos romanceros castellanos, más líricos o épicos, ya es evidente en esa época "por los títulos documentados, ya hay una clara intención grotesca. Formalmente, en cuanto a métrica y estructura, cambian. No creo que fueran como anteriores, los del Siglo de Oro ni los medievales".

Durante la primera mitad de siglo XX y hasta pasada la muerte de Franco, el romance versión Cádiz malvive en las calles. "Recuerdo a mi madre decir que quería escuchar las vidas, así llamaban entonces a los romanceros de la época, digamos los años 50 y 60", explica Javier Benítez.

Con ese nombre tan poético se referían los gaditanos de la época a los monólogos más o menos rimados, pura tradición oral que algunos "borrachines y picarones, gente sin recursos, soltaba en mitad de la calle para luego pasar el sombrero".

Romanceros canaval de cadiz 2026
El Quijote y Sancho Panza, este jueves en un romancero de 2026.  REYNA

Benítez, junto a su inseparable Javier Sánchez 'Monano', se llevaba el primer premio de romancero de 2026 (con Cogeslo ICE) en un concurso que llenó las 800 localidades del Palacio de Congresos este 13 de febrero. Parece irónico que durante el actual esplendor recuerde los tiempos que le relata su madre.

"Durante muchos años parecía que iban a desaparecer. El romancero lo sostuvieron muy poquitas personas. Algunos con más acierto y otros con menos. Era gente que se buscaba la vida contando cosas. Ya digo, las vidas lo llamaban mi madre cuando era pequeña o mis abuelos".

"Contaban algún resumen de cosas que habían sucedido durante en el año, de un modo cómico. Evidentemente con mucho bastinazo y mucha chabacanería, en bastantes casos", poco que ver con las actuales rimas, con el cuidado literario vigente en muchos ejemplos contemporáneos.

"Pero hay que agradecerles a esos cuatro locos, supervivientes y dinosaurios, que mantuvieran la modalidad en el tránsito hasta la actualidad".

"Luego llegaron Gómez, Salvador Fernández Miró, Paco Mesa y muchos otros. Empezó a aparecer gente con talento, que trabajaba de otra manera, respetaba la base, la cuarteta octosílaba con rima, al menos, en los versos pares".

Con varios premios a sus espaldas, con esa memoria y la visión del presente, Javier Benítez se declara sorprendido por "el fenómeno actual. En los últimos años crece exponencialmente el número de participantes. Como carnavalero y observador de la fiesta me llama mucho la atención".


 Su resumen de la evolución sería "ver de muy pequeño a El Chimenea soltando trabalenguas, a un Scapachini largando un romancero sin cartelón, con una nariz de payaso, hasta luego ver en persona, ya de mayor, a El Gómez, a Salvador, a esos grandes. Ese es el salto para mí".

En primera persona, José Manuel Gómez recuerda ese progreso, de la negrura a los colores: "Saqué el primer romancero en 1981 sin haber visto ninguno en mi vida. Yo soy de Puertatierra, no había ambiente. Menos como para encontrarte una modalidad tan apagada en aquella época".

El Gómez: "Saqué el primer romancero en 1981 sin haber visto ninguno en mi vida. Ese año salimos tres"

De aquel debú recuerda una cifra: "Tres. Esos éramos los romanceros que salieron ese año. Tres". 47 años después, en 2026, el concurso ha recibido 60 inscripciones y se calcula que, al menos, han salido otros 40 romanceros más ilegales, callejeros, silvestres, ajenos a la competición.

"Lo que le dio el empujón fue la creación del concurso por parte del Ayuntamiento. El entrañable Pepe Mena era el responsable de Fiestas. Recuerdo el primer premio que me llevé con La viuda y compañía. Fue un dinero curioso para un estudiante de Magisterio: 100.000 pesetas".

Gómez92
El Gómez (dcha.) durante su actuación con un romancero en 1992.  JOSÉ MANUEL GÓMEZ

"Volví en 1992 con El romance del ciego, sin premio. En el 95 saqué Moisés y no volví más a concursar. He salido un par de veces sólo con la Granja la liberación (1998) y El comisario Villarejo (2019). Otras dos veces con Paco Mesa: Fritur gaditano en 2022 y Los catedráticos del carnaval en 2025".

"He escrito no sé cuántos romanceros para Salvador y para Paco, para mi cuñado Manolo Padilla. Los concursos, aunque sirvan para estimular, tienen la parte negativa de la competitividad mal entendida. Solo hay que ver el COAC. No voy a entrar ahí".

Ana López Segovia, actriz y dramaturga, premio Max, pertenece a una generación posterior a El Gómez. Es, a la vez, heredera, leyenda y pionera de la fiesta gaditana.

Este año 2026 hay constancia de unos cien romanceros, casi 60 a concurso y otros 40 más que sólo actúan en la calle

Junto a hermanas y amigas -Adela del Moral, Koki Sánchez, Carmela Torres, Vega López, Pili y Paz Padilla...- formó parte del ejército de mujeres que provocó el esplendor del carnaval callejero y lo hizo igualitario por la fuerza de los hechos, con inocencia y naturalidad, sin intención ni discursos.

"En Andalucía, en general, y concretamente en la provincia de Cádiz tenemos la inmensa fortuna de tener una cultura popular y un folclore muy vivo, en constante evolución", celebra la autora e intérprete.

"Tenemos el flamenco, el carnaval. El romancero no subsiste con la misma métrica del romancero viejo, el castellano, que era de largas tiradas y versos con rimas asonantes en los pares".

"Tenemos la suerte de que nuestra cultura popular está viva, no es una exposición de museo, sigue presente en la vida de la gente"

La evolución al carnaval hace que el romance "se agrupe por cuartetas, aún así el concepto es el mismo pero trasladado al humor. Tenemos la suerte de que nuestra cultura popular está viva, no es una exposición en un museo de arqueología, sigue presente en la vida de la gente".

Para la también pregonera del carnaval, esa es la base del prodigio del romancero: "Está en las calles, en el día a día y es una riqueza inconmensurable. También nos pasa con el flamenco, es un arte vivo".

López Segovia detalla que también hay herencia viva del romance clásico en otras expresiones culturales andaluzas: "Como en la Navidad. Además de villancicos, en el Campo de Gibraltar y en Jerez, los filólogos encuentran entre los cantes algunos romances antiguos con siglos de vida, como el del curita".

Tampoco tiene explicación al prodigio: "¿Cómo ha pervivido todo esto? ¿Cómo la gente se lo ha apropiado? ¿Cómo no ha muerto? No sé, la gente joven también lo hace suyo. Lo del romancero en Cádiz es una maravilla".

Cuidado con morir de éxito

José Antonio Vera Luque es una figura de la chirigota oficial y en los últimos años se ha dejado enamorar por el carnaval de la calle: "Romancero he escrito alguno pero de manera muy modesta, nunca a concurso para colegas".

Desde esa cierta distancia, lo considera "una modalidad con su concurso particular y, creo, que ahora mismo está muy bien cuidado, sobre todo a la hora de mantener las estructuras métricas, los octosílabos, la rima a-b-a-b".

"Sé de buena tinta que hay mucha gente de las que están ahora los hacen, concursen o no, Monano, Erasmo y otros que están bastante concienciados y convencidos de que hay que seguir por ese camino por esa tradición".

Para conservar una fórmula, el premiado autor tiene una propuesta sorprendente. Propone rigor y disciplina, tan ajenos al concepto de carnaval, al menos en la métrica: "Al contrario que en otras modalidades, yo diría que no hay cabida para la evolución, al menos en la parte literaria".

"Tiene una estructura muy cerrada, con siglos, aunque cambiara hace 130 años y eso es lo que lo hace distinto. Si abriéramos la mano ahora y diéramos la posibilidad de hacer algo más libre, como en los cuartetos, corremos el riesgo de que acaben siendo monólogos humorísticos".

Romanceros canaval de cadiz 2026
Romancero de este año en las calles del Pópulo este jueves.  REYNA

"Creo que la mayoría están bastante concienciados y van con esa idea. No sigo todo el concurso pero hablo con muchos amigos que hacen romancero y me dicen que hay bastantes presentados con ganas de conservar. Alguna vez hay algo de polémica en los premios".

"A veces hay algún premio que no sigue al 100% la métrica, el jurado le permite alguna licencia como añadir o acortar sílabas al verso, no seguir la rima. También hay que ver que este año fueron casi 60 inscritos, muchos venidos de sitios donde igual no tienen clara una tradición tan antigua".

Para Vera Luque, el peligro de contaminar el romancero y matarlo de éxito es volar esas normas y su "fácil infraestructura, su sencilla organización", dice entre risas: "Cualquier persona sola puede hacerlo y presentarlo, sin quedar con nadie, sin local de ensayo, ni mucho tipo, sin casi nada".

A pesar del peligro de engorde artificial que pueda detectarse, el autor se queda con el esplendor actual: "Cada vez hay más, en la calle o en el concurso, que cada vez es más seguido, con más sesiones, la final tiene más expectación cada año".

"Claro que sí, es una maravilla. Larga vida a los romanceros, sobre todo a los escritos como deben escribirse en Cádiz".

Sobre el autor

Afot

JOSÉ LANDI

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