Diego S. Garrocho, uno de nuestros pensadores preferidos, navega en el último número en papel de Ethic por la gran pregunta de la filosofía en un artículo con un evocador título: ‘El sapiens en busca del sentido’. Además, publicamos un ‘Manual para entender una geopolítica enloquecida’ y entrevistas con Moisés Naím, Leopoldo López, Susan Neim28
abril
26
«Es posible que no exista un único sentido de la vida y que a cada ser humano le haya sido dada una verdad que revelar o algo que proteger y custodiar», afirma el filósofo Diego S. Garrochoen el artículo de portada de este nuevo número. Uno de nuestros pensadores preferidos navega por la gran pregunta de la filosofía en un texto de evocador título: El sapiens en busca del sentido.
En este número, la politóloga y periodistaCarmen Gómez-Cottafirma Manual para entender una geopolítica enloquecida. En un contexto en el que «el orden liberal internacional ha cambiado», conversamos con expertos en política internacional comoJosé Ignacio Torreblanca, José María Beneyto o Carlota García Encina.
También con foco en el escenario internacional, el periodistaÍñigo Alfonsoanaliza la tensión entre economía, descarbonización y autonomía energética en una pieza titulada El dilema de Europa.
Para abordar los desafíos del tablero global en este número 68 de Ethic, entrevistamos al analista político Moisés Naím, al opositor venezolanoLeopoldo López y a la filósofa estadounidense Susan Neiman. Con una mirada más cultural, conversamos también con la actriz Jessie Buckley, ganadora del Oscar a la mejor actriz por su papel en Hamnet.
En Ethic 68 reflexionamos sobre las nuevas tendencias digitales y sociales. En el reportaje La profecía de Warhol, la periodista y politóloga Mariana Toro Nader analiza cómo el vaticinio de padre del arte pop se ha cumplido a través de las microfamas que generan las redes sociales, una notoriedad que a menudo se desvanece tan rápido como llega.
También profundizamos en el denominado «privilegio de la belleza», un fenómeno psicosocial que explora cómo el atractivo físico puede influir en ámbitos laborales, sociales y judiciales.
Además, en la sección de Cultura, la historiadora del arte María José Solano escribe sobre el paso de Francisco de Goya por Cádiz; y en Pensamiento recorremos distintas corrientes que han abordado la filosofía de la virtud.
En Opinión, contamos con las firmas de Sergio del Molino, Gonzalo Núñez, Esther Peñas, Ricardo Martínez y el director de Ethic, Pablo Blázquez, junto a extractos de Sobre Dios, de Byung-Chul Han, y Los nuevos Bartleby, de Daniel Gascón.
La edición papel de Ethic es una invitación a pararse, reflexionar y, por supuesto, disfrutar de la lectura. Para hacerte con un ejemplar de nuestro número 68 solo tienes que entrar en nuestra tiendaonline. No dudes en suscribirte a nuestra edición en papel y recibir en casa o en la oficina este y los tres próximos números de Ethic para apoyar, así, nuestro proyecto editorial.
El administrador apostólico de Cádiz y Ceuta, Ramón Valdivia. / Jesús Marín
“La Iglesia está preocupada por la degradación paulatina de las condiciones en el mundo del trabajo por causas como la precariedad, la temporalidad, o la difícil conciliación o la imposibilidad de acceder a viviendas para dar estabilidad familiar”. Esa preocupación de la Iglesia la transmite y trasladael administrador apostólico en Cádiz y Ceuta, el obispo Ramón Valdivia, que ha compartido una serie de mensajes y de valoraciones vinculadas al mundo laboral, en estas fechas cercanas al próximo 1 de mayo que para la sociedad civil es el Día del Trabajo y en el que la Iglesia Católica celebra la memoria litúrgica de san José Obrero.
Valdivia ha alzado la voz respecto a la realidad del mundo laboral actualmente, protagonizada por “una cultura del éxito que propugna la mentalidad individualista, muy lejana a la búsqueda del bien común”. “Desgraciadamente, nuestra humanidad sigue sin oír el llanto de los pobres”, ha lamentado el administrador apostólico, que ha realizado un repaso por las peores realidades del trabajo hoy, acordándose en primer lugar “de quienes aun teniendo un puesto de trabajo son incapaces de satisfacer las necesidades de su familia, impidiéndoles generar una cultura de la vida por el miedo a las condiciones desfavorables”. También ha mencionado a los trabajadores que fallecen en su puesto “porque no se han arbitrado las medidas oportunas para que la precariedad laboral deje de ser una losa para la seguridad, ya sea por irresponsabilidad o por falta de formación adecuada”.
Otro de los problemas acuciantes es la situación delos migrantes, quienes sin tener seguridad jurídica desempeñan una labor imprescindible en nuestra sociedad, ocupando los trabajos que nadie quiere asumir”, con un problema añadido: que la falta de regulación “hace que su trabajo sea considerado invisible para poder recibir la prestación que debería corresponderle”.
Por último, cita también Valdivia la realidad de la siniestralidad laboral, “tema que personalmente no alcanzaba a comprender su alcance hasta que la Delegada de pastoral del trabajo de la Diócesis de Sevilla me abrió los ojos contándome las tremendas cifras de accidentes, ya fueran graves, o peor aún, mortales”. Informa el obispo sevillano que en la diócesis de Cádiz murieron el pasado año siete personas en accidentes laborales, que en el primer trimestre de 2026 han fallecido ya tres trabajadores y que 2025 registró un total de 31 accidentes de gravedad, según los datos que maneja el Obispado. “Por eso, invito a todos los que reciban este mensaje, a que caigan en la cuenta de que, cada vez que reciban la triste noticia de un accidente o una muerte, sepan que hay un rostro y una familia que se encuentra desamparada, y que, como comunidad cristiana, estamos llamados a protegerles y ofrecerles nuestra ayuda, la que podamos, además de nuestro consuelo”. “Debemos prepararnos para estar cerca de ellos y de sus familias, para que no se encuentren desamparadas. Nuestra mano tendida debe ser expresión de la mano de Cristo, que se acerca a los pobres para que recobren la esperanza”, añade.
Por eso, ante cifras de este tipo, cree el obispo que “no podemos resistirnos a contar, impávidos o indolentes, el número que vaya a engrosar esta negra lista, sino que debemos preocuparnos en mejorar las condiciones del trabajo y apostar por la formación con el fin de ofrecer una seguridad imprescindible en el desempeño de su vocación”.
Y es que frente a estas realidades, ha querido enfatizar Ramón Valdivia que para los cristianos “el valor del trabajo no se mide exclusivamente por la remuneración por la actividad física o intelectual, sino que el trabajo adquiere una trascendencia más profunda, porque afecta a la dignidad de la persona, porque es el modo con el que, cada persona plasma su vocación de ser imagen de Dios que crea y hace crecer”. Por eso, defiende que la Iglesia “tiene también la misión de alzar su voz, como los profetas, para pedir condiciones laborales dignas, e invita a quienes son responsables de la promoción del trabajo a que promuevan condiciones más seguras y faciliten un trabajo decente”. “Necesitamos una cultura de los cuidados que fortalezca la confianza en el mundo laboral, también para quienes se esfuerzan por conseguir trabajo, arriesgando sus recursos y conocimientos”, concluye Valdivia.
Hoy se han publicado en nuestra web oficial los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre de 2026.
La información más relevante que puede encontrar es:
El número de ocupados aumentó un 4,1% en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo trimestre de 2025 y disminuyó un 0,2% respecto al trimestre anterior.
La tasa de paro en Andalucía se situó en el 14,7%, manteniéndose respecto al trimestre anterior y disminuyendo 1,5 puntos respecto al mismo trimestre del año anterior.
El paro disminuyó en 1.100 personas respecto al trimestre anterior y en 47.500 personas respecto al mismo trimestre de 2025.
El detonante de la crisis que actualmente enfrenta a España e Israel se produjo tras elreconocimiento de Estado de Palestinapor parte del Gobierno español en mayo de 2024. En el contexto de la actual espiral bélica, que solo beneficia al primer ministro, Benjamín Netanyahu, y a sus socios extremistas, estos últimos han impuesto una narrativa en la que atribuyen a Hamás el éxito del reconocimiento del Estado palestino.
Sin embargo, un Estado palestino viable y pacífico tendría grandes beneficios para Israel. A continuación, analizo cuáles serían los aspectos positivos del escenario de los dos estados.
Desde que el Tzahal –las fuerzas de Defensa israelíes– entrara en el Líbano en 1978 para expulsar a los fedayines o combatientes palestinos y evitar atentados, Israel ha invadido el país del cedro hasta en cinco ocasiones. El resultado ha sido nefasto, ya que, con la única excepción de los años en los que se retiró del Líbano, Israel no ha estado más seguro.
Si nos centramos en el lanzamiento de misiles por parte de Hezbollah, vemos que esta tendencia no ha hecho más que subir, alcanzando récords históricos desde el 7 de octubre de 2023.
Gráfico elaborado por el autor.
Lo mismo ocurre con Gaza. A comienzos de siglo, Hamás lanzaba unos 650 misiles al año y, tras cinco invasiones, tras la destrucción de la Franja y tras la muerte de unos 75 000 gazatíes, Israel no ha logrado frenar esos ataques. De hecho, desde el 7 de octubre de 2023, Hamás ha sido capaz de lanzar 15 792 misiles por año, lo que nos lleva a pensar que la invasión no ha servido para dar más seguridad a los isralíes
Gráfico elaborado por el autor.
Esta situación de inseguridad creciente contrasta frontalmente con la que Israel tiene en Jordania y en Egipto: tras los acuerdos de 1978 y de 1994, los israelíes viven en paz con egipcios y jordanos. Por lo tanto, lejos de lo que predica Netanyahu, la estrategia de confrontación de Israel con Hamás y con el Líbano no solo no traído la paz, sino más inseguridad.
2. Más legitimidad internacional y reducción de las campañas de boicot
Uno de los problemas más serios de un estado es la pérdida de su reputación. A nivel internacional, Israel está sufriendo una campaña de desprestigio que tiene como epicentro la ocupación de Cisjordania y la posterior invasión de Gaza.
Lo mismo ocurre con las relaciones diplomáticas de Israel. A día de hoy, tiene abiertas crisis diplomáticas con España, Noruega, Irlanda, Bahréin y Brasil. En todos estos casos se ha producido una degradación de la representación o incluso la retirada de los embajadores. Un Estado palestino reconocido por Israel evitaría estos problemas de legitimidad internacional y normalizaría sus relaciones con todo el mundo.
También ocurre con los vecinos. La exitosa y acertada estrategia diplomática que llevó a la firma de los Acuerdos de Abraham ha sido pulverizada por las bombas que han arrasado Gaza tras el 7-O.
Los casi 30 años invertidos en la normalización de relaciones diplomáticas con los países del golfo Pérsico se destruyeron en pocas semanas, lo que en términos de reputación internacional debe ser considerado como un sonoro fracaso. Descendiendo a lo concreto, Arabia Saudí ha expresado claramente la condición que pone para retomar las negociaciones: el reconocimiento del Estado palestino.
3. Coste económico de la ocupación
El Banco Mundial ha calculado que el coste acumulado de las colonias de Cisjordania es de unos 20 000 millones de dólares, a los que habría que añadir unos 2 000 millones anuales que Israel tiene que destinar para cubrir la seguridad, la inteligencia y el control de las fronteras.
En términos económicos, estas colonias suponen una merma anual del 0,8 % en el PIB, que se une al 5 % que Israel se ve obligado a gastar en defensa para mantener el statu quo. Si ese dinero se invirtiera en educación, infraestructuras y en I+D se produciría un efecto multiplicador de su economía de entre el 1,2 % y el 1,8 %. Un Estado palestino supondría un importante impulso en el crecimiento económico de Israel.
4. Aislamiento de los radicales y de sus discursos
El momento de mayor esperanza para la paz en Oriente Medio fueron los años 90 con la firma de los acuerdos de Madrid-Oslo.
Porcentaje de Palestinos e Israelíes a favor de la paz.Gráfico elaborado por el autor.
Si Israel no acepta la creación de un Estado palestino no podrá sobrevivir, ya que 150 de los 193 estados miembros de las Naciones Unidas (77,7 % del total) reconocen a Palestina como Estado y 157 (80 % del total) apuestan por la solución de los dos Estados. Por su parte, Palestina debe asumir que tiene que convivir con un Estado judío, ya que las condiciones de vida de su población han empeorado significativamente desde la partición del territorio del mandato británico en 1947.
A corto plazo, la confrontación puede parecer que trae más seguridad, pero a largo plazo solo conducirá a la destrucción de Israel. Como dijo Mahatma Gandhi “No hay camino para la paz; la paz es el camino.”
Las víctimas explotan contra el plan de residencias de Ayuso: “Ni saben gestionar lo público, ni les gusta hacerlo”
Las asociaciones de centros de mayores que aún buscan justicia seis años después de los protocolos de la vergüenza lamentan que estos espacios funcionen como un "cajón de sastre"
Isabel Díaz Ayuso en una residencia de mayores. Imagen cedida
Las víctimas de las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid cargan contra el nuevo Plan Residencial 40-40 que plantea la región de Isabel Díaz Ayuso y que, en palabras del Ejecutivo madrileño, plantea la creación de 40 nuevas residencias y otros 40 centros de día en toda la Autonomía, los cuales contarán con 8.000 nuevas plazas, 300 viviendas integradas y más capacidades tecnológicas.
Suena bien pero, si se atiende a la letra pequeña, las asociaciones señalan que es una manera de convertir los geriátricos en una suerte de “cajón de sastre” en los que “conviven personas mayores, personas dependientes, personas que no tienen hogar o personas que tienen algún tipo de problema mental”.
Carmen López, responsable de Marea de Residencias, una de las plataformas mayoritarias que llevan años persiguiendo justicia para las 7291 personas que fallecieron como consecuencia de los conocidos como ‘protocolos de la vergüenza’ que impidieron el traslado de mayores de sus centros a hospitales, da su opinión a ElPlural.com sobre el nuevo anuncio de la administración Sol en materia de residencias a las pocas horas de producirse.
López afea que el Ejecutivo regional “tiene 25 residencias solamente de gestión directa y que las están deteriorando a marchas forzadas porque parece no saben gestionar lo público, ni les gusta hacerlo”. “Son derechos de las personas, derechos humanos que se deben gestionar mediante servicios públicos; y son derechos sociales que, sin embargo, se los venden a empresas privadas”.
"Suelo gratuito a las empresas"
En resumen, este nuevo ejercicio de privatización “no es precisamente lo más apropiado para gestionar residencias, en las que viven personas que necesitan cuidados y que son vulnerables”. Además, el modelo y un anuncio a bombo y platillo choca frontalmente con la realidad que atraviesa la gestión de las residencias, y es que seis años después de los documentos que truncaron la vida a muchas personas, la actualidad sigue dejando que desear.
“Es todo. Es el mantenimiento de las instalaciones, es la supervisión, e incluso el tipo de personas que entran, porque no hay servicios para personas de otro tipo de vulnerabilidad que no sea la dependencia”, apuntala.
Por su parte, María Jesús Valero, de la plataforma 7.291 verdad y justicia también se opone a la construcción de residencias que no sean 100% públicas. "La Comunidad de Madrid pretende dar una imagen de que va a construir 40 residencias; la realidad es que va a ofrecersuelo gratuito a las empresas en una construcción rápida y por módulos".
"Las personas que estén en lista de espera para una reisdencia pública 100% pensamos que van a terminar favoreciendo sin ellas quererlo a la empresa privada", apostilla. "El lucro será exacerbado"
"Después de haber convertido las residencias en auténticas ratoneras"
Alejandra Jacinto, ahora abogada de las víctimas y que en su día disputo la presidencia a Ayuso en representación de Podemos, también ha criticado en las últimas horas que la baronesa presente su “plan de residencias” seis años después de “haber convertido las residencias en auténticas ratoneras donde abandonaron a su suerte a 7.291 personas mayores”. “Y lo hace sin ningún tipo de pudor ni vergüenza. Es inaudito”.
A nivel político, la idea de Ayuso no ha sentado bien en ningún partido de la oposición. Más Madrid lo ha equiparado a “como si una tabacalera se estuviera encargando de erradicar el cáncer de pulmón”, en palabras de su portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot.
Por su parte, la portavoz del PSOE de Madrid (PSOE-M), Mar Espinar, ha hablado de “desmantelamiento” de estos centros y servicios públicos, mientras recordaba a Ayuso la “deuda” que, dice, tiene desde hace años con las personas mayores. “(Entonces) se puso en evidencia que no se hizo bien, que no estaban bien cuidados (…) Tenemos las residencias sin medicalizar, tenemos problemas con los menús, con los trabajadores que siguen viviendo con retrasos en sus nóminas, etc”, indicaba al hacerse público el anuncio del modelo 40-40.
Incluso Vox discrepa
Lo cierto es que el plan del PP no ha sentado bien ni siquiera a Vox, que en Madrid mantiene una relación con los ‘populares’ un tanto extraña, con una Ayuso que se aprovecha de su mayoría absoluta para entrar incluso en el cuerpo a cuerpo con la ultraderecha, que tan necesaria viene siendo en los últimos años y, de nuevo, ahora con los pactos en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Ayuso intenta desvincularse de las tesis de los de Santiago Abascal, mientras lleva a cabo medidas que, en palabras de la izquierda, se asemejan más a una posición radical que conservadora. En todo caso, el último choque con su propio partido ha venido propiciado por la calificada por Vox como “prioridad nacional”; un eufemismo que trae de cabeza a los ‘populares’ y que la lideresa regional no dudó en tachar de ilegal.
Respecto del modelo de residencias, Vox ha vuelto a criticar una medida del PP. Su portavoz en el parlamento madrileño, Isabel Pérez Moñino, indica que “queda un año para la campaña electoral” y asevera que “poco análisis político” puede hacer su formación porque “una vez más la opacidad caracteriza” al PP.
Desde el equipo de Ayuso defienden, en el tono habitual de todo cuanto presenta el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que estamos ante el “proyecto más grande” jamás visto en la región en materia de residencias.